La autovía de El Saler tendrá tres cruces con semáforos y se quitará otra pasarela

Pasarela peatonal en Pinedo que será desmontada en favor de un cruce semafórico, ayer. / jesús montañana
Pasarela peatonal en Pinedo que será desmontada en favor de un cruce semafórico, ayer. / jesús montañana

El Perelló encabeza el rechazo al plan para reducir la calzada, que los vecinos cuestionan por la falta de transporte público con Valencia

P. MORENOVALENCIA.

«Nos perjudica en todo porque pasa de una carretera a una calle». El alcalde de El Perelló, Juan Botella, se ha convertido en la cara más visible de oposición al estudio de paisaje que ha presentado la Conselleria de Obras Públicas para la CV-500, la autovía de El Saler. Hasta tres cruces regulados con semáforos habrá en esta calzada, por la que pasan una media de 15.000 vehículos diarios, según fuentes vecinales.

Los semáforos estarán situados a la altura del puerto de El Saler, enfrente del embarcadero y donde hace escasas fechas un camión se llevó por delante una pasarela peatonal. Antes, en sentido desde Valencia, habrá otro en la pedanía de Pinedo, donde el cruce con el camino del Tremolar se hace actualmente con un paso elevado de viandantes.

Estas rampas se eliminan también en favor de un paso de peatones con semáforo. Igual sucederá antes de la gola del Pujol, en dirección al sur, ya en la antigua carretera y para dar servicio a los turistas que acuden al mirador y el embarcadero en la Albufera.

La reforma de la carretera en un bulevar tendrá un coste de 13,76 millones y se prevé hacer en diez años

El estudio ambiental está ahora en exposición al público para la presentación de alegaciones. El documento prevé una ejecución durante los próximos diez años y una inversión de 13,76 millones de euros para reducir la calzada de la autovía y convertirla en un bulevar arbolado prácticamente desde su arranque en Valencia hasta la gola de El Perellonet. Contará con carriles ciclistas e itinerarios peatonales.

Para Botella, se trata de un escenario «idílico e irreal», dado que no tiene en cuenta las necesidades de los vecinos que viven en la parte sur de la Albufera y deben coger el coche «por necesidad» a diario. Citó como ejemplo lo ocurrido el pasado fin de semana, cuando «el trayecto desde El Perelló hasta Valencia duraba una hora y media por la cola que había». La alternativa es bordear el lago por Catarroja y buscar la pista de Silla. «No sirve de nada porque te encuentras otro atasco», dijo.

De todas estas cuestiones quiere hablar en una asamblea que se celebrará el próximo día 25 y a la que invitará a representantes políticos de otras poblaciones, como La Devesa, El Palmar, El Perellonet, Mareny de Barraquetes o Sueca. También irán representantes del PP y Cs de Valencia, según confirmaron ayer. Fuentes de la Conselleria de Obras Públicas respondieron que se reunirán con los afectados para explicarles el proyecto, aunque no hay cita cerrada para el encuentro.

Luis Zorrilla, de la asociación de vecinos de El Perellonet, dijo a título personal que la incógnita que debe despejar lo antes posible la Administración es si la remodelación de la CV-500 irá acompañada de una mejora sustancial del transporte público. Desestimó un grave perjuicio por los cruces semafóricos y consideró que la afección será mucho mayor por los cambios en la propia calzada. Los últimos cambios aprobados supusieron que haya línea continua en toda la carretera y que no se superen los 60 kilómetros por hora durante 5,5 kilómetros. Añadió que la carretera ya se encontraba cuando el parque natural de la Albufera consiguió todo tipo de reconocimientos internacionales.