No hay aula especial para Martín en Torrent

El pequeño Martín, en un parque. / lp
El pequeño Martín, en un parque. / lp

La familia de un pequeño con autismo lucha para lograr una plaza escolar adecuada | «Pasa el tiempo y no tiene ningún tipo de ayuda pública. Tenemos miedo porque no va a estar escolarizado en el recurso que necesita»

DANIEL GUINDOVALENCIA.

«Miedo y vértigo» es lo que sienten los padres de Martín, un niño con autismo y trastorno del lenguaje de Torrent, al saber que, por el momento, su pequeño arrancará el próximo curso sin los recursos que necesita. Más de mil firmas, recogidas a través de change.org apoyan ya la reivindicación de su familia para que Martín pueda contar con una plaza en un aula de Comunicación y Lenguaje (CyL), el tipo de atención que tanto los neuropediatras que lo han tratado como el Servicio Pedagógico Escolar considera necesario para este vecino de la capital de l'Horta Sud. Martín también está en lista de espera para acceder a un Centro de Atención Temprana, mientras que sus padres destinan 300 euros mensuales para que, al menos, el pequeño cuente con la ayuda de un logopeda. «Está pasando el tiempo y mi nieto no tiene ningún tipo de ayuda pública», lamenta Gerardo, abuelo del pequeño.

Mireia, su madre, recuerda que Martín fue diagnosticado de forma tardía, con unos tres años, y desde entonces el tiempo transcurrido ha sido «bastante angustioso». El niño cursó primero y segundo de Infantil en un colegio concertado de su localidad «donde lo atendieron con sus medios, los que tienen», apunta el abuelo, y a finales de curso recibió la visita de una neuropediatra y de especialistas del Servicio Pedagógico Escolar que determinaron la necesidad de que el chico arrancara el próximo curso en un aula CyL, únicamente disponibles en colegios públicos. Como solución, se le otorgó una plaza en un centro con este recurso de Paiporta, lo que obligaría a la familia a continuos desplazamientos. «Entre la estación de metro de Paiporta y el colegio hay unos treinta minutos andando, a lo que hay que sumar el tiempo que tardamos en llegar a la parada de Torrent y lo que dura el viaje, desplazamientos que tenemos que hacer ocho veces al día, cuatro con Martín, puesto que no se puede quedar al comedor, ya que ni siquiera bebe agua si no se la ofrecemos nosotros. Sería una locura», resume Gerardo.

Paralelamente, la familia solicitó plaza en un colegio de Torrent que cuenta con aula CyL «y nos han dado plaza, pero ordinaria, no queda sitio en el recurso que necesita», señala su madre, que se puso en contacto hasta con el alcalde de Torrent Jesús Ros, para buscar apoyos en sus reivindicaciones. Desde el consistorio, el grupo de Ciudadanos es el que más se está implicando en el problema.

El pequeño también está en lista de espera para ser incluido en un Centro de Atención Temprana

Ahora parece que las gestiones que viene desarrollando la familia de Martín han empezado a dar sus frutos, y han podido hablar con la delegada de Educación en la zona. Además, los padres se encuentran a la espera de mantener una reunión con la dirección territorial «en la que nos han dicho que nos van a plantear otras opciones», tal y como destaca la progenitora.