Los médicos de Valencia estallan tras atender a casi un centenar de pacientes en una tarde

Personal sanitario del centro de salud de Alfahuir durante la protesta de ayer./Juan J. Monzó
Personal sanitario del centro de salud de Alfahuir durante la protesta de ayer. / Juan J. Monzó

Los facultativos salen a la calle por la saturación en los centros de salud, con picos de hasta casi un centenar de pacientes en una tarde

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

«Empecé a trabajar a las dos y cuarto y me iba a las diez de la noche, y todavía me pusieron tres quejas porque las demoras son impresionantes». Francisco Ros Plaza es un médico de Atención Primaria de Torrefiel y está viviendo en primera persona la presión asistencial que está sufriendo el sistema de salud valenciano; una situación que se ha agravado durante los últimos días por el repunte de pacientes afectados por patologías relacionadas con las bajas temperaturas y que se está extendiendo a los conocidos como Puntos de Atención Continuada (PAC) y Sanitaria (PAS) desde que se adelantara esta semana su horario de apertura a las 15.00 horas (aunque algunos de ellos todavía mantienen el inicio de la actividad a las 17.00 horas).

Ros señaló que el pasado martes tuvo que atender a cerca de 60 pacientes, por lo que no pudo terminar antes de las diez de la noche -«y encima me han llamado la atención por acabar tan tarde», aseveró-, mientras que este miércoles, en turno de mañana, pasaron por su consulta una cifra cercana al medio centenar de enfermos, pese a la recomendación de las sociedades científicas es que no se sobrepasen los 30 pacientes por médico, y así se lo han trasladado en reiteradas ocasiones a la Conselleria de Sanidad.

Esta saturación en los centros de salud ha derivado también en una importante sobrecarga asistencial en los PAC (ubicados en los municipios) y los PAS (en la ciudad de Valencia), que atienen principalmente urgencias y a personas que no cuentan con cita previa, como apuntan desde el sindicato CSI-F. Para ejemplificar la situación, informaron que el PAS de l'Alguer el martes atendió a 97 pacientes, 25 de ellos niños, entre las 17.00 y las 22.00 horas. «Como no ha habido refuerzos, los médicos van desbordados con los avisos, por lo que tienen que salir y en algunos PAS tienen que atender residentes a los pacientes que acuden. Normalmente los residentes acompañan a los médicos en sus salidas, pero van desbordados», resumieron. En esta línea, precisaron que los 97 pacientes de l'Alguer del martes fueron atendidos por médicos residentes porque los facultativos titulares debían acudir a avisos domiciliarios «y no había refuerzos». Estos residentes pueden tener cuatro, tres, dos o un año de experiencia, agregaron desde CSI-F.

En esta línea, desde la Asociación de Profesionales de Atención Continuada y Urgencias (Apacu-CV) resaltaron la importante sobrecarga que presentan en la actualidad, la falta de refuerzos y la disparidad existente en cada departamento. Como ejemplo, indicaron, las visitas a domicilio se han triplicado.

Y ante esta situación, los médicos de Atención Primaria llevaron a cabo este miércoles un paro simbólico de 10 minutos para reclamar, precisamente, tener al menos ese tiempo para atender a cada paciente. Aurelio Duque, presidente de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria, y facultativo en el centro de salud Alfahuir, en Benimaclet, estuvo presente en la concentración y recordó que en marzo de 2018, hace ya casi un año, presentaron a la conselleria un decálogo con las mejoras que se debían adoptar para ofrecer una buena asistencia médica, documento «que ha debido quedar en un cajón», de ahí que no descarten nuevas movilizaciones. «Pedimos una atención digna y seguridad para el paciente y más tiempo de dedicación, no es una reivindicación laboral ni reclamamos más dinero», indicó, aunque «en tres años no hemos visto ni hechos ni euros para reforzar o renovar la Atención Primaria». En resumen, los facultativos reclaman la contratación a corto plazo de, al menos, 150 médicos más, para bajar los cupos de pacientes a 1.500 por facultativo (900 en caso de los pediatras) y contar, al menos, con diez minutos en cada visita. La Comunitat cuenta, en la actualidad, con 2.500 médicos de familia más 1.200 pediatras, aunque el 30% de las plazas de pediatría están ocupadas por médicos de familia, lamentó Duque. También pide que cada cupo lo atiendan un médico y un enfermero y que se sustituya al cien por cien las ausencias de los médicos, por ejemplo, cuando estén de baja o asistan a cursos, puesto que en la actualidad son los compañeros de consulta los que tienen que asumir a sus pacientes.

Estos incrementos y reorganización de plantilla también contribuirán a agilizar las citas previas. «Si pides cita hoy te van a dar para dentro de una semana y eso no puede ser. Si tienes un proceso vírico, y no te atienden en 48 horas, lo vas a extender. Además, hay gente que no puede esperar y hay que atenderla cuanto antes», agregó. También recordó que en estas épocas en las que repunta la presión asistencial, los pacientes acuden a los ambulatorios especialmente por las tardes (al finalizar las clases o la jornada laboral) «y si se masifica y no damos respuesta, saturan las urgencias». Además, «en los domicilios hay mucha gente mayor con problemas crónicos que se descompensan, por lo que, con más seguimiento, se previenen ingresos hospitalario».

De hecho, la situación actual se hacía patente en el centro de salud de Alfahuir. En la puerta estaba Julio Álvarez, un paciente que había sido citado a las 11.15 horas. «Son casi las doce y están ahora con la gente de las diez y media, yo he salido a tomar un poco el sol, porque hoy no saldré de aquí hasta la una», resumió. Subrayó el gran trabajo de su doctora. «Es muy agradable y te atiende muy bien, el único problema son los retrasos», añadió. María del Carmen Albertino, por su parte, acudió porque tenía cita con su doctor a las doce «pero me han dicho que hoy no me pueden atender, que habían intentado contactar conmigo pero no me habían localizado, así que me han dado cita para dentro de dos días», apuntó resignada. Marisa Pastor, por su parte, acudió para apoyar a los médicos en su protesta porque, según advirtió, «cuando se inauguró, ya advertimos que faltaba personal, al menos ocho trabajadores». Pablo y Berta, por su parte, salían ya de consulta con su bebé. «Estás una hora esperando para que te atiendan diez minutos. A veces tienes que venir tres o cuatro veces, porque si no es grave, no atienden tu caso».