Aprender inglés en precario

Estado de los fogones de la casa // Óxido y suciedad en los baños. /LP
Estado de los fogones de la casa // Óxido y suciedad en los baños. / LP

Profesores becados por la Conselleria de Educación denuncian que se encuentran abandonados en Dublín

J. S.VALENCIA.

Parecía una forma interesante de pasar el verano. Viajar a Dublín para perfeccionar el inglés y a la vez conocer una nueva ciudad gracias a las becas 'Estancias en el extranjero 2019' de la Conselleria de Educación. Pero la aventura amenaza con convertirse en una auténtica pesadilla, según relatan los protagonistas.

Se trata de un programa impulsado por la Conselleria de Educación para facilitar el perfeccionamiento del inglés para los profesores de centros públicos y concertados de la Comunitat. El propio conseller Vicent Marzà afirmaba muy orgulloso que este año se habían doblado las plazas hasta las 600 en Irlanda y Gran Bretaña.

Los profesores que les ha tocado Irlanda no parecen muy contentos. Al principio pensaban que podía ser un problema de ajuste. Las tarjetas de embarque les llegaron el mismo día del vuelo a las cinco de la mañana, pero tampoco le dieron mayor importancia.

La situación cambió nada más aterrizar en Dublín. Allí no había nadie de la Conselleria ni de la empresa de enlace para recibirles. Les recogieron unos alumnos de la Dublin City University que no tenían la lista de los que volaban. Las consecuencias no se hicieron esperar. Uno de los profesores fue abandonado a su suerte en el aeropuerto y tuvo que recurrir al Whatsapp para contactar con sus compañeros.

A partir de ahí, según relatan los afectados, la situación no hizo más que empeorar. Al llegar a la residencia se repartieron las habitaciones sin ningún control. Y no había bastantes para todos. Alguno no tuvieron más remedio que compartir el alojamiento durante unas horas. Y todo ello sin que nadie de la empresa gestora enviara a ningún enlace, como se les había prometido.

Las quejas sobre la alimentación, según denuncian, podrían dar para un libro. Durante dos días el menú fue sopa y sándwich para comer y fritos (rebozados y patatas fritas) para la cena. Además, en cantidad insuficiente. Y nadie de la empresa «se puso en contacto con nosotros».

Por otro lado, se les ha proporcionado vales por valor de 180 euros (entre diez y 20 euros por cada uno) para comida durante el mes. Pero sólo sirven para un supermercado y, además, tienen que agotar el importe porque en caso contrario pierden el resto del dinero.

Capítulo aparte es el estado de las instalaciones, con óxido en fogones y baños y algunos profesores estuvieron tres días dando vueltas por distintos hoteles con las maletas a cuestas para encontrar un alojamiento adecuado.

Hasta el pasado 25 de julio había un grupo de 22 personas afectadas por esta situación que afirma «sentirse desamparado y estafado por la inactividad y pasividad que muestra la Conselleria», haciendo caso omiso a las quejas de los profesores.

Pero lo peor es la situación de desamparo en la que se encuentran. La empresa que se encarga de gestionar la estancia, según denuncian, no está dando respuesta a sus demandas y Educación «desde el minuto uno está dando largas con la típica frase de estamos trabajando en ello. Y todavía siguen igual».

Desde el Partido Popular, la portavoz de Educación en Les Corts, Beatriz Gascó, indicó que es una «vergüenza» la situación y criticó que en todos estos días la Conselleria no haya sido capaz de dar soluciones. «Esto es lo que al Consell de Puig y Oltra le preocupan su profesorado», añadió.

En esta línea, explicó que «el plurilingüismo y las estancias formativas no son una prioridad para Marzà», como evidencia «el descontrol y la mala organización», Ante ello, van a pedir la comparecencia en Les Corts del responsable de formación del profesorado y reclamarán que se les informe de todas las quejas que hayan llegado a conselleria.