El aluvión de menores no acompañados obliga a Oltra a aumentar las plazas en centros

Mónica Oltra, ayer, tras el pleno del Consell. / EFE/ Miguel Ángel Polo
Mónica Oltra, ayer, tras el pleno del Consell. / EFE/ Miguel Ángel Polo

La Generalitat destinará cerca de cinco millones de euros a contratar nuevos emplazamientos tras recibir cerca de un millar de jóvenes en 2018

D. GUINDO

valencia. El pleno del Consell aprobó ayer la tramitación para llevar a cabo la contratación del «servicio de atención inmediata y primera acogida» de los chicos extranjeros no acompañados (conocidos como Menas) atendidos en la Comunitat, por un importe de adjudicación global que se eleva a 4,86 millones de euros. Este nuevo contrato, como explicaron fuentes del Consell, «viene motivado por las necesidades generadas ante la creciente llegada de adolescentes no acompañados en situación de desamparo a la Comunitat, que es la quinta autonomía que más recibe en el conjunto de España».

De hecho, el pasado ejercicio la región acogió a cerca de un millar de estos menores -entre enero y octubre a 777, según el último dato disponible-, cifra que multiplica por cuatro los 224 menas que llegaron en 2017. La tendencia en estos últimos cuatro años ha sido al alza, puesto que en 2015 llegaron 116 y el año siguiente 182. Sin embargo, durante el último ejercicio se ha registrado un auténtico aluvión que ha desbordado los recursos existentes, especialmente los centros de recepción como el de Valencia.

El objetivo de la Conselleria de Igualdad, que lidera Mónica Oltra, es impulsar un modelo de atención «inclusiva y comunitaria, donde la persona menor de edad sea lo importante, mediante una respuesta individual a los daños emocionales que genera el desamparo, a través de la mejora de los recursos humanos, y de las infraestructuras».

En relación a la atención a los menores, desde el sindicato CSIF denunciaron ayer la falta de trabajadores en el complejo socioeducativo Penyeta Roja, centro adscrito a la Diputación de Castellón, que acoge también a menores tutelados por la Generalitat; situación que es «incompatible» con una correcta atención a estos usuarios que «en algunos casos, son bebés y niños de 0 a 12 años». La formación sindical se refirió a estos «graves» problemas de recursos humanos, y a que, «pese a los anuncios reiterados y en sentido contrario de la vicepresidenta Mónica Oltra», Penyeta sigue acogiendo a menores de entre 0 y 12 años porque «no es tan sencillo encontrar una familia de acogida como la consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas vende desde que accedió a la Generalitat». En materia de personal, la central sindical criticó que haya sólo seis técnicos de intervención socioeducativa en el centro, mientras que para la correcta atención a los niños tutelados serían necesarios, al menos, ocho.