Uno de cada tres alumnos de la Comunitat repite algún curso, el doble que la media europea

Uno de cada tres alumnos de la Comunitat repite algún curso, el doble que la media europea
AFP

Sólo el 63% de los estudiantes valencianos de 15 años está en el nivel que le corresponde

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

La reforma educativa que prepara el Gobierno ha reabierto el debate de la repetición de curso, que el Ejecutivo quiere reducir al mínimo mediante un programa de atención personalizado y una mayor flexibilidad a la hora de que los docentes decidan sobre la promoción. Según los últimos datos de la Comunitat, del 2015-2016, el 37% del alumnado que estaba en 4º de la ESO la sufrió al menos en una ocasión durante su escolarización. Es un porcentaje parecido a la media estatal (33%), y aunque la región ha mejorado en el último ejercicio analizado sigue en la parte baja de la tabla autonómica. Y a años luz de las medias internacionales.

La cifra se extrae de la estadística que publica el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), organismo público dependiente del ministerio que ofrece indicadores comparativos relacionados con la enseñanza.

Para calcular la repetición se toma como referencia la tasa de idoneidad, el porcentaje de alumnado que está en el curso que le corresponde por su edad. Se podría decir que ha avanzado adecuadamente. El resto, por lo tanto, se ha retrasado, no está donde teóricamente debe estar y ha repetido. Las cifras utilizadas en este caso se refieren al alumnado de 15 años, el que debe estar matriculado en 4º de la ESO. Sirve el ejemplo valenciano para ilustrar la interpretación. El 63% de los estudiantes cursaban el nivel que correspondía y el 37% restante había repetido alguna vez, ya fuera en Infantil (muy improbable), Primaria (poco probable) o en la ESO (más probable). También podrían incluirse situaciones de alumnos que, por una incorporación tardía o alguna variable de contexto o personal empezaran en un curso inferior al teórico, aunque serían casos excepcionales.

El INEE también ofrece la cifra de repetidores en cada uno de los cursos (desde Primaria hasta 4º de la ESO), pero en este caso no son acumulativas. Es decir, se indica que en 4º de la ESO ha repetido el 9,4% del total, pero no se puede saber si el 90,6% restante lo hizo alguna vez en los niveles previos.

El porcentaje de repetidores no ha variado mucho en los últimos cursos, ni en la Comunitat ni en España. Sí es cierto que en el 2015-2016 bajó bastante en relación al anterior, pasando a nivel estatal del 36% en el 2014-2015 al 33%, y en la Comunitat del 42% al 37%.

En clave valenciana, no es un buen indicador. Tomando el último ejercicio disponible, había once comunidades con mejores registros, aunque sin grandes diferencias. En el gráfico adjunto las regiones aparecen con la misma ordenación que ofrece el INEE, que cuenta también los decimales. Eso provoca que, por ejemplo, esté mejor posicionada Castilla-La Mancha pese a que el dato es igual que el de la Comunitat por el redondeo. Si se miran las cifras del curso 2014-2015 (42%) la situación fue algo peor, con doce regiones por encima.

Las claves

Repetición.
En la ESO, repite el alumno con tres o más asignaturas suspendidas. Si le quedan pendientes dos, siempre que estas sean, simultáneamente, Lengua y Matemáticas.
Excepciones.
Si el equipo docente considera que puede seguir el ritmo del curso superior se permite que pase con tres materias, siempre que dos de estas no sean Lengua y Matemáticas. Y siempre que se le ofrezca algún tipo de refuerzo.
Propuesta.
Habla de que el profesorado tenga más capacidad de decisión en la promoción y se establece que se puede pasar de curso con un máximo de de dos materias suspendidas, sin especificar. Por lo tanto, se puede promocionar con Lengua y Matemáticas pendientes. Excepcionalmente, en caso de tres o más suspensos, en función de lo que decida el equipo docente y con las premisas anteriores. También se plantea dejar pasar a la Selectividad o a la FP Superior con una asignatura suspendida de manera excepcional.

Comparación internacional

La gran diferencia está en la comparación internacional. La referencia la da el informe PISA, que en su última edición, la de 2015, situó el porcentaje español en el 31,3%, lo que coincide con las cifras expuestas. Sin embargo, la media de los países de la OCDE fue del 12%, y la de los estados de la Unión Europea del 15%. De los más relevantes o próximos a España sólo en Portugal el parámetro es similar (31,2%). En Francia se sitúa en el 22,1%, en Italia en el 15,1%, en Holanda en el 20,1%, en Alemania en el 18,1% y en el Reino Unido en el 2,8%. Finlandia llega al 3% y Estados Unidos al 11%.

El informe de la OCDE es muy crítico con las políticas de repetición aplicadas en España, y de hecho insta a una revisión, idea que ha asumido el Gobierno para argumentar sus propuestas. Siguiendo con los datos de la organización, en 2015 los estudiantes españoles obtuvieron resultados en competencias de Lengua, Matemáticas y Ciencias muy similares a los del promedio europeo e internacional, lo que se puede interpretar como que saben hacer más o menos lo mismo. Pero repiten hasta casi tres veces más.

Poco se sabe de cómo se concretarán las propuestas del Gobierno. En el documento lanzado la pasada semana se habla de dar más peso a las decisiones del equipo docente, lo que hace pensar que se retirará el endurecimiento que se reflejó en la Lomce, que por regla general no dejaba pasar de curso al alumno que hubiera suspendido, a la vez, Lengua y Matemáticas. Además, en el caso de Bachillerato, podrá obtener el título el estudiante que tenga una asignatura suspendida. Será una medida excepcional a criterio de los profesores y siempre que el estudiante «haya alcanzado los objetivos vinculados al título de Bachiller», en palabras de la ministra Celaá. Ahora, en teoría, con una materia no se puede acceder a la Selectividad, y es necesario cursarla en otro año para poder hacerlo. En realidad es bastante improbable, pues el aprobado por compensación que se regulará en la reforma educativa es, en realidad, una práctica bastante común, según explican varios de los directores consultados.

Las críticas a la flexibilización de la promoción se centran en que se contribuye a la rebaja del nivel y por tanto de la calidad formativa que se da al estudiante en un país donde el promedio de alumnado brillante es significativamente más bajo que en el panorama internacional.

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