Agricultores vallan campos para evitar la tala de árboles sanos por la Xylella

Un operario tritura un almendro en el término de Parcent. / txema rodríguez
Un operario tritura un almendro en el término de Parcent. / txema rodríguez

Jueces ya han dictado sentencias que ven desproporcionada la medida de la Generalitat de triturar de forma masiva los almendros

VICENTE AGUDO VALENCIA.

Los agricultores han decidido aparcar el diálogo y comenzar a actuar. Sus árboles están siendo arrancados en virtud del plan de erradicación que lleva a cabo la Generalitat contra la Xylella. Alrededor de 320.000 almendros sanos triturados es la previsión inicial, y los afectados no aceptan esta decisión. Por ello, numerosos labradores han comenzado a vallar con cadenas los accesos a sus campos con el firme objetivo de que las máquinas no acaben con su medio de vida.

La estrategia es sencilla. Sus campos vallados se consideran como un domicilio y, por tanto, todo aquel que quiera acceder necesita llevar en la mano la correspondiente autorización judicial. Sin ella, el que pise la tierra estaría cometiendo un delito. Lo normal sería que los jueces no tuvieran impedimento en firmarla para que las máquinas trituraran miles de almendros, pero ya hay algunas sentencias que se cuestionan si lo que está llevando a cabo la Conselleria de Agricultura no es una mediada desmesurada.

«La medida no se justifica que sea necesaria, y no es proporcional al fin que se persigue, al existir otros procedimientos o mecanismo que pueden ser aplicados en el tratamiento de la plaga y que evitarían una solución tan drástica y definitiva como la que pretende la Administración». Así de claro se muestra el juzgado de lo contencioso número 2 de Alicante y los afectados no han dejado escapar este balón de oxígeno. A este clavo ardiendo se aferran los agricultores para salvar unas tierras que llevan toda una vida cultivando. «Ya se han dado autos judiciales en los que se deniegan la entrada de las máquinas, ya que consideran que no les parece proporcionada la medida», explica el secretario técnico de la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores, Ramón Espinosa. A las analíticas no se oponen los jueces, ya que no implican ninguna acción concreta contra los árboles, pero entrar a talar es bien diferente.

«El sentido común nos dice que lo que hace la conselleria es un absurdo», afirma el alcalde de Planes

Cada día que pasa las esperanzas se van quebrando y esta medida de presión supone ganar un tiempo que permitiría a los jueces, según apunta Espinosa, «tomar una decisión que acabe con esta barbarie cuanto antes». Este secretario técnico está convencido de que más pronto que tarde habrá sentencias que entren en el fondo del asunto y cercenen por completo el plan de erradicación de la Conselleria de Agricultura para dar paso al de contención.

Javier Sendra, alcalde de Planes, una de las 72 poblaciones en las que la bacteria de la Xylella Fastidiosa se ha extendido, es consciente del daño que el plan de erradicación está haciendo en la agricultura y comprende «las medida desesperadas que se han visto obligados a tomar. El sentido común nos dice que lo que está haciendo la Conselleria es un completo absurdo que no va a ninguna parte».

En estos momentos se suceden las charlas informativas en los municipios afectados. Los agricultores acuden para conocer los tratamientos que han de llevar a cabo de forma inmediata y las opciones que tiene para salvar sus cultivos.

Nuevo Consell

Primero fueron las protestas en la calle y ahora el cierre de accesos a los campos. Todo con un objetivo común: evitar la tala masiva de almendro. El siguiente paso que quiere dar Asaja, una vez el gobierno valenciano quede constituido, es reunirse con la Administración para forzar que la Generalitat dé un giro de 180 grados en su política contra la Xylella y permita que se ponga en práctica el plan de contención.

Por otra parte, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) echo más leña al fuego y recientemente afirmó que la bacteria que lleva de cabeza a los agricultores de Italia, España, Francia y Portugal no tiene cura.

«La efectividad de medidas de control químico y biológico ha sido analizada en experimentos recientes. Los resultados muestran que pueden reducir temporalmente la severidad de la enfermedad en algunas situaciones, pero no hay pruebas de que puedan eliminar la Xylella fastidiosa en condiciones sobre el terreno durante largo tiempo», explicó la EFSA.

Los informen señalan, además, que las simulaciones realizadas por ordenador han mostrado que la mayoría del territorio de la UE presenta condiciones climáticas bajo las cuales se ha desarrollado el patógeno en otros lugares del mundo, aunque la zonas europeas más afectadas se encuentran en el sur del continente.