Los agricultores temen quedarse sin ayudas por la gota fría ante la pasividad del Gobierno

Un campo de girasoles entre Dolores y Catral afectado por el desbordamiento del Segura. / EFE/MORELL
Un campo de girasoles entre Dolores y Catral afectado por el desbordamiento del Segura. / EFE/MORELL

Critican que aún no se ha desarrollado la orden para solicitar los pagos y que su obtención se vincule a tener un seguro, ya que el 75% de los campos afectados carece de póliza

ISABEL DOMINGOVALENCIA.

«La situación es dramática, de desasosiego porque se han perdido la mayoría de las cosechas. El Gobierno central nos tiene abandonados». Es la queja que lanzaban ayer los agricultores de la provincia de Alicante transcurrido un mes de las fuertes lluvias torrenciales -el episodio de DANA- que azotaron la Comunitat entre el 11 y el 14 del pasado septiembre.

Porque, a pesar del real decreto aprobado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez con 774 millones, las compensaciones prometidas no han llegado al campo al no haberse desarrollado todavía la orden ministerial que debe establecer «el procedimiento para la determinación de todas las ayudas previstas en este artículo y la cuantía máxima de las mismas», según recoge el artículo 3 del citado decreto del 21 de septiembre. Eso en el caso de la agricultura, pues en el de los particulares afectados hay un periodo de dos meses para tramitar las peticiones.

A ese retraso en la publicación de la orden ministerial se suma otra preocupación: las ayudas están vinculadas a la existencia de pólizas agrarias tanto en el caso de la línea de ayudas por daños causados en producciones agrícolas y ganaderas como en las que se conceden a las explotaciones. Y, como explica el secretario técnico de Asaja Alicante, Ramón Espinosa, cerca del 75% de los agricultores afectados -la mayoría en la zona de la Vega Baja son cultivos de cítricos y hortalizas- no cuentan con seguro debido a las elevadas primas que tienen que abonar. En concreto, cerca de la mitad en cítricos y prácticamente en todas las hortalizas.

Las subvenciones por los daños del temporal de 2016 se comenzaron a cobrar el pasado enero

La única excepción que establece el decreto es aquellos que no tuvieran póliza en el periodo de la gota fría pero sí que la hubieran contratado en la campaña anterior, «muy pocos». «Es una situación dramática para muchos», comenta el presidente de Asaja Orihuela, José Vicente Andreu, que explica que la situación comienza a normalizarse en el municipio pero que aún continúan los trabajos de los peritos para tasar los daños. Desde Asaja Alicante se cuantificaron en 304,9 millones, de los que 138,8 corresponden a los cultivos de hortalizas y otros 78 a la producción de cítricos.

Completar el decreto

Por ello, la organización insta al Gobierno central a completar el actual real decreto con «nuevas medidas que permitan cubrir todas las situaciones en las que se encuentra el campo porque, tal y como está configurado, no sirve para nada y es insuficiente», señala Espinosa.

La petición de Asaja se centra en que aquellos afectados con pérdidas superiores al 30% puedan acceder a las ayudas estatales «si se comprometen a firmar una póliza para las tres próximas campañas» y, como segunda propuesta, establecer subvenciones para cubrir el importe de la franquicia de los seguros agrícolas, que alcanza casi el 30% del pago.

Además, los agricultores observan con temor los plazos pues el decreto estatal para paliar los daños del temporal de diciembre de 2016 se publicó en enero de 2017 (esta vez ha sido más rápido) pero la orden ministerial no llegó hasta mayo. Y las ayudas se comenzaron a cobrar en enero de este 2019. «Las últimas, en agosto», apunta Andreu.

En el caso de la Generalitat y la Conselleria de Agricultura, los agricultores tienen pendiente una reunión para saber si se van a completar las subvenciones estatales. Sobre esto, el departamento de Mireia Mollà aseguró que se trabaja en cómo plasmarlo al estar contemplado en las bases el acuerdo del Consell para las distintas líneas de ayudas.

Por otro lado, municipios afectados por la DANA, como Font de la Figuera, siguen con las actuaciones para recuperar las zonas afectadas. Su alcalde, Vicent Muñoz, explicó que todavía no se ha concedido la declaración de zona catastrófica por parte del Gobierno y reclamó la necesidad de resolver los problemas en las infraestructuras estatales en el municipio, como el túnel ferroviario que se inundó.

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