Las adopciones siguen cayendo por el cierre de fronteras y las largas esperas

Un pequeño espera a su nueva familia. / txema rodríguez
Un pequeño espera a su nueva familia. / txema rodríguez

Las familias reclaman que se agilicen los trámites burocráticos y más cursos de formación para los futuros padres

DANIEL GUINDO VALENCIA.

«La adopción tiene que ser un proceso claro y riguroso, pero no pueden tardar un año en otorgar un certificado de idoneidad». Desde Adopta2 -asociación de familias adoptantes de la Comunitat- ven en las largas demoras de los procedimientos uno de los factores clave para que tanto la formalización de adopciones como la presentación de nuevas solicitudes siga cayendo en la Comunitat. El cierre de fronteras de países con los que existen tratados para poder adoptar es otro de los motivos de este progresivo desplome, que está alcanzando mínimos históricos en la Comunitat.

En concreto, según los datos facilitados a LAS PROVINCIAS por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, el pasado ejercicio se concretaron en la región apenas 19 adopciones internacionales, frente a las, por ejemplo, 61 que se registraron en 2015 o las 99 de 2012. En el caso de las nacionales, la cifra también es una de las más bajas de la década, con 74 adopciones constituidas. La cantidad de ofrecimientos, es decir, de solicitudes de familias para poder adoptar, también caen a pasos agigantados. En el caso de las internacionales, de las 312 solicitudes contabilizadas en 2012 se ha pasado a las 82 del pasado año, mientras que, en estos seis ejercicios, las peticiones de adopción de niños nacionales se han reducido a la mitad, pasando de 405 a 196.

Esta situación tiene su origen, especialmente, en dos aspectos. Por un lado, como apuntan desde Adopta2, «el proceso burocrático es excesivamente largo», por lo que las familias llegan a esperar cerca de una década entre que inician los trámites y reciben al pequeño. Por ejemplo, en el caso de la Comunitat y según el último listado difundido por la conselleria (actualizado hasta marzo de 2017), se contabilizan algo más de 2.000 familias que están pendientes del informe de declaración de idoneidad (un documento que acredita que los futuros padres cumplen con los requisitos para adoptar), algunas de ellas a la espera desde 2008. Desde el departamento que dirige Mónica Oltra explicaron que no se han podido actualizar todavía estos listados debido a la entrada en vigor de la nueva Ley de Infancia, que «ha supuesto un cambio en el procedimiento de incoación de expediente que hace necesario revisar los listados y todavía se está en proceso». Sin embargo, fuentes del colectivo apuntan que se están tramitando en la actualidad expedientes de 2011, por lo que se acumula un retraso de unos ocho años.

La nueva Ley de Infancia modifica el proceso y obliga a actualizar los listados

Frente a ello, y en un listado mucho más actual (de finales de enero de este año), se contabilizan cerca de 200 familias que ya cuentan con esa declaración de idoneidad, pero que siguen a la espera de que se concrete la adopción. La más antigua, una familia que inició los trámites en octubre de 2006, aunque supone el caso más extremo. El grueso de los solicitantes comenzaron con el proceso entre 2008 y 2018, por lo que buena parte de ellos llevan más de una década a la espera.

Estas extensas demoras llevan a muchas familias a tirar la toalla y retirarse del proceso, puesto que, una década después, las circunstancias de los futuros padres pueden haber cambiado sustancialmente y es probable que cuenten ya con una edad lo suficientemente elevada como para replantearse la paternidad.

Desde Adopta2, además de agilizar los trámites burocráticos y recortar los trámites meramente administrativos -pero siempre manteniendo todas las garantías legales y de seguridad-, solicitan a la Administración autonómica «más recursos de apoyo a las familias», especialmente en los casos de adopciones internacionales; así como mayor información y formación para los padres, tanto previos a la adopción como posteriores.

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