Adiós a un ganadero de raza

Un joven quiebra a una de las vacas de la ganadería de 'El Gallo'. / lp
Un joven quiebra a una de las vacas de la ganadería de 'El Gallo'. / lp

Uno de los emblemas de la ganadería autóctona en la Comunitat, Domingo Tárrega 'El Gallo', fallece en Benicàssim

JORGE CASALSVALENCIA.

El pasado sábado 30 de marzo, en plenas fiestas de La Magdalena, el mundo del toro se teñía de luto con el fallecimiento de uno de los ganaderos más emblemáticos de la Comunidad Valenciana, Domingo Tárrega Nebot 'El Gallo'. Con 88 años y natural de Benicasim, dijo adiós uno de los últimos románticos, el que heredó esta divisa de sus antepasados y la consolidó junto a los más grandes de su época como Germán Vidal, Vicente Peris, Los Chatos, Oña, Machancoses o Nadal Mas.

Ahora, la ganadería El Gallo está en manos de su hijo Domingo Javier y su nieto Domingo Rubén, la quinta y sexta generación de esta ganadería que cuenta ya con un siglo de historia. Su hijo Javier le recuerda nostálgico mientras observa cómo pasta el ganado en el cauce seco del río Belcaire, en Moncofa. «Tenía mucha afición, algo desmedido. Vivía el mundo de la ganadería con una pasión desmesurada. Fue su vida, incluso hasta después de que pasara a mis manos, él siempre estuvo muy pendiente de todo». Tal es así, que hasta sus últimos días mantuvo esa dedicación e implicación. Javier recuerda la última anécdota, que quedará grabada ya de por vida en su memoria. «El año pasado él quiso que echáramos a las vacas un semental jabonero, pero yo preferí esperar a este año. El mismo día que lo apartamos y lo juntamos con las vacas como semental, el sábado 30 de marzo, fue precisamente el mismo día que falleció mi padre. Casualidades de la vida. Ya no llegué a tiempo para que viera que le había hecho caso, que al final dejé como semental al jabonero que él tanto quería», explica todavía emocionado. «Sabía mucho de animales, de la ganadería, de la naturaleza, el campo... Iba de pueblo en pueblo con las vacas porque todavía no existía el transporte y eso curte mucho en el aprendizaje. Yo me crié a su vera y todo lo que sé fue gracias a él. Se lo debo todo», se sincera.

Un siglo de historia

La historia de esta ganadería se remonta casi un siglo atrás. Bautista Tárrega fue el fundador a principios de 1920, sin embargo, la familia conserva documentos que constatan la actividad ganadera varios años antes, a principios de siglo. Después pasó a su hijo Domingo Tárrega Casañ y éste la cedió posteriormente a sus hijos, Domingo y Francisco Tárrega Nebot, que la llevaron juntos hasta 1975. Domingo Tárrega pasó después el testigo a su hijo y actual propietario, Domingo Javier Tárrega Canós, que ya trabaja codo con codo con su hijo Domingo Rubén, la sexta generación de esta familia con un siglo de historia ganadera.

La primera compra importante la lleva a término Bautista Tárrega Casañ en 1935, que adquiere al ganadero salmantino y emblema del Campo Charro, Alipio Pérez Tabernero Sanchón, conocido por sus enormes patillas, un lote de 30 vacas de procedencia santacoloma que poseía de su hermano Graciliano. Las vacas llegaron hasta Benicasim en ferrocarril, y al desembarcar, tomaron el rumbo equivocado y se dirigieron hacia el mar, donde murieron ahogadas todas salvo una. Toda la descendencia de aquella vaca que sobrevivió a la tragedia, ligó de manera extraordinaria y se mantiene en la actualidad un porcentaje, aunque algo escaso, de aquella sangre. De esa reata proceden la vaca Saltadora, el toro Saltador y otros animales de idéntica nomenclatura, que tanta fama y éxito dieron a esta divisa castellonense.

Los primeros cimientos de la ganadería se formaron con vacas de ganaderías como Hnos. Gomis, de Almenara; Peris, de El Puig, Nadal Mas, Los Chatos... Adquieren también una punta de vacas de procedencia Veragua, de ahí que la capa jabonera esté muy presente, a Pedro Mercado Patón, de Jaén. Este hierro es el que pasó después a manos de Francisco Tárrega y actualmente lo posee Pedro Jovani. El pelaje jabonero tan característico de El Gallo procede no solo de esta compra en Jaén, también de otra rama que proviene de una vaca jabonera de Rogelio Martí, de la cual desciende Merengue, uno de los mejores toros que ha tenido la divisa castellonense. De ahí procede también la vaca Gaviota, de ese tronco que tenía Rogelio Martí que a su vez adquirió a un ganadero de Zaragoza llamado Laureano Mariscal.

La Casta Navarra también está muy presente en aquellos comienzos. Adquieren la vacada de Fraile de Farré, de la cual proviene el toro Taconero, que fue muy popular en su época. También incorpora una parte de la ganadería de Ángel Supervía, de Tauste, en 1974, hierro muy conocido en Navarra, Aragón y la Rioja.

La ganadería pasta en dos fincas distintas según la época del año. Durante el invierno y hasta el mes de marzo, las vacas solamente permanecen en Benicasim, en la partida Antrilles, a campo abierto en un monte de unas 30 hectáreas, en pastos comunales. A partir de marzo lo hacen junto a los toros en Moncofa, en la finca que levantó Domingo Tárrega.