La adicción del siglo XXI

El móvil se ha convertido en un pilar fundamental de nuestro ocio. / carolina amor
El móvil se ha convertido en un pilar fundamental de nuestro ocio. / carolina amor

La dependencia de los jóvenes hacia el móvil preocupa cada vez más a los expertos | Más de 848.000 valencianos afirman no saber vivir sin su smartphone, lo que supone un 30% más que el pasado año

NURIA VALLADOLIDVALENCIA.

Todos lo hemos vivido, nos tocamos el bolsillo del pantalón y no notamos el móvil, nos suben las pulsaciones y lo buscamos a todo correr, para comprobar, unos segundos después, que sigue en su sitio. 'Nomofobia' es el término que bautiza a este miedo a no disponer de nuestro 'smartphone', hasta el punto de sentirnos desprotegidos si la situación llega a darse.

Esta es una fobia que ha aumentado alarmantemente en los últimos años. La dependencia al móvil crece, especialmente entre los jóvenes. De hecho, los estudios avisan de que más de 848.800 valencianos se consideran adictos al móvil, un 30% más que el pasado 2018. Esto se debe, en gran parte, a que el teléfono móvil se ha convertido en una parte central, no solo del ocio, sino también de la vida laboral.

Así, ya es habitual encontrar tratamientos contra esta condición. En la Fundación Arzobispo Miguel Roca - Proyecto Hombre Valencia, cuatro de los cincuenta casos que se encuentran en tratamiento desde principios de año están en el centro por adicción a las nuevas tecnologías. Y todos ellos son menores de edad. El director de la fundación, Vicente Andrés Martínez, explica que lo que se intenta con su terapia «no es conseguir la abstinencia», puesto que los 'smartphones' son una parte inevitable de nuestras vidas, sino trabajar con los jóvenes y sus familias.

«Ya estamos llegando tarde», alerta el director de Proyecto Hombre Valencia

El apoyo del entorno es, de hecho, indispensable. Encarna Muñoz, psicóloga de adicciones de la Clínica Miralles, en Valencia, reafirma que el trabajo se ha de realizar «tanto con el joven como con la familia o red de apoyo con la que cuenta».

Por otro lado, Vicente Andrés alerta de que gran parte de las complicaciones vienen porque nos encontramos ante un área a la que «no se le ha puesto coto», por lo que desde Proyecto Hombre Valencia piden una serie de regulaciones. «Y ya estamos llegando tarde», denuncia. El director de la fundación liga, así, la dependencia de los teléfonos móviles con otros comportamientos problemáticos, como la adicción a las apuestas online o los videojuegos, y explica que es necesario realizar campañas de sensibilización, así como limitar el acceso que los menores tienen a determinadas páginas como, precisamente, las de apuestas. Y, por supuesto, limitar la publicidad.

Respecto a los síntomas que evidencian una posible adicción, Encarna Muñoz recomienda buscar ayuda profesional «cuando el uso de las nuevas tecnologías ocupa todo el tiempo y hace que se eviten otras tareas importantes, como los estudios o el contacto con la red social».

La adicción al móvil se ha convertido en una problemática extendida y conocida. Sin embargo, todavía son pocos los jóvenes que dan un paso más y la tratan. Tal y como explican los expertos, existe una necesidad de aprendizaje, tanto previo como simultáneo al uso del 'smartphone'. Además, Vicente Andrés recomienda retrasar lo máximo posible la edad en la que el niño adquiere su primer móvil. Al final, lo fundamental es educarse en el correcto uso de estos dispositivos.