2.500 maltratadas con botón del pánico

Vecinos de Planes concentrados ayer en el Ayuntamiento en resulpsa por el crimen. /EFE
Vecinos de Planes concentrados ayer en el Ayuntamiento en resulpsa por el crimen. / EFE

La Comunitat es la región de España con mayor tasa de dispositivos de alerta para víctimas con riesgo

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

Sheila, la joven asesinada en Planes presuntamente a manos de su pareja, es la punta del iceberg de una realidad en la que miles de mujeres están en peligro. Las cifras de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género así lo demuestran. La Comunitat es la región de España con la mayor cantidad de dispositivos móviles de auxilio en manos de víctimas de malos tratos en relación a la población.

Con datos a diciembre del año pasado, eran más de 2.500 las usuarias activas del servicio telefónico de atención y protección para víctimas de violencia de género, el conocido como Atenpro. A grandes rasgos, es el botón del pánico para mujeres maltratadas, un sistema que les permite una atención inmediata las 24 horas por personal especializado, además de la posibilidad más ágil para pedir auxilio en una situación de riesgo y transmitir su posición exacta a las Fuerzas de Seguridad.

Son casi 9.000 las mujeres que viven bajo vigilancia policial y 151 los agresores con pulsera por su alta peligrosidad

En términos absolutos, la Comunitat es la segunda región de España en la que más mujeres precisan del dispositivo, sólo superada por Andalucía. Sin embargo, en relación a nuestra población, la región es primera de España en la aplicación de esta cautela, con una tasa media de usuarias de casi 1.200 por cada millón de mujeres de más de 15 años.

Y cada vez son más las que se ven tristemente abocadas a depender de un móvil 'protector' para sentirse algo más seguras. A finales de 2017 eran 2.241 las mujeres que lo precisaban, pero el año pasado la cifra ascendió a 2.567, un 20% más.

Otro parámetro clave es el de mujeres que están incluidas en el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (VioGén). Aquí se agrupan todas las víctimas que, con dispositivo móvil o sin él, viven bajo una atención policial que varía en función del riesgo que se aprecie en cada caso. En la Comunitat eran casi 9.000 los casos activos a finales de enero de este año. De ellas, hay una víctima calificada con riesgo extremo, 34 en peligro alto y 777, con riesgo medio.

Si ponemos el foco en los maltratadores, son también más aquellos cuya reincidencia, amenazas o quebrantamientos les han hecho merecedores de portar sistemas telemáticos de control de alejamiento: las tobilleras o pulseras de localización. A finales de 2018 eran 151 los agresores bajo vigilancia frente a los 127 del año anterior, un 19% más.

Y los casos y arrestos por violencia machista se siguen sucediendo sin cesar. El viernes, la Policía Local de Valencia detuvo a un hombre por una agresión a su pareja en presencia de sus hijas. Ocurrió sobre las 20 horas, en el barrio de La Zaidía. Tras una llamada al 092, los agentes se trasladaron a la vivienda y detuvieron al sospechoso, de 41 años.

A las 4 horas del domingo, otra mujer en peligro. Cuando salía de una discoteca de Valencia, su pareja la empujó y la agredió. Varios testigos intervinieron para proteger a la víctima. El presunto agresor abandonó el lugar de los hechos y ella denunció que los malos tratos eran reiterados. El hombre, de 41 años, fue arrestado poco después.

Las pruebas confirman el crimen machista de Planes

Un mes y 9 días. Es el tiempo de 2019 que la Comunitat ha permanecido libre de crímenes machistas. El mal reaparece y es Sheila, una joven alcoyana de 29 años, la que inicia otra lista de la vergüenza en la Comunitat Valenciana. La investigación lo confirma: Jorge B. C., su compañero sentimental de 34 años, aparece como principal sospechoso del feminicidio en Planes, un crimen que ayer lloraron y condenaron autoridades y vecinos del pueblo, de Alcoy, de donde era la víctima, y otros muchos puntos.

El hombre está detenido a la espera de ser puesto a disposición judicial en Alcoy. El delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Fulgencio, apuntó ayer que la muerte de Sheila, degollada en una vivienda de Planes, se aleja de la hipotesis inicial del suicidio. Todo apunta a un crimen de violencia machista cuya resolución puede quedar «perfectamente clara» por las pruebas periciales, «más que suficientes».

Fulgencio participó, junto al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en una concentración en repulsa por el asesinato que tuvo lugar a las puertas de la Delegación del Consell en Alicante. «Todos juntos, como vencimos el terrorismo etarra, debemos vencer ahora el terrorismo machista», destacó Puig. Condena también de Mónica Oltra, vicepresidenta del Consell: «Una sociedad que mata a las mujeres tiene una enfermedad».

El dolor por Sheila, su recuerdo y la rabia silenciosa por su final se extendió de Planes, donde residía, a Alcoy. Allí, en el pueblo que la vio crecer, su alcalde manifestó: «Condenamos con toda nuestra fuerza este terrible crimen y trasladamos el apoyo a la familia y los hijos que deja». El menor de esos niños, fruto de su relación con el sospechoso, estaba en el lugar del crimen. Otros cuatro hijos de la víctima están ahora bajo tutela de la Generalitat. Son las otras víctimas.