FGV reduce a la mitad la velocidad de la línea 9 de Alicante por falta de seguridad

FGV reduce a la mitad la velocidad de la línea 9 de Alicante por falta de seguridad

La limitación, atribuida en un documento oficial a «los defectos en la vía», afecta al tramo de tranvía entre Calp y Dénia

R. V. VALENCIA

El presidente de la Generaliat, Ximo Puig, asistía el martes a la inauguración de la mejora de la línea 9 del Tram entre Altea y Calp. Durante siete meses ha estado paralizada la circulación en dicho tramo por obras en la infraestructura. La visita del jefe del Consell coincide con la publicación de un documento interno de Ferrocarrils de la Generalitat (FGV) en el que se denuncia «defectos en la vía» y se limita a 40 kilómetros por hora la circulación en el tramo Calp-Dénia, que no cuenta con sistemas de protección automática del tren.

La seguridad en la línea 9 (que discurre entre Benidorm y Dénia) vuelve a estar en el punto de mira. Cada vez son mayores los tramos en los que se limita la velocidad ante la deficiencias en la vía debido a la falta de inversiones. A esto hay que añadir que la línea, con más de cien años de antigüedad, presenta sistemas de seguridad alejados de los estándares de una explotación ferroviaria moderna.

En el tramo entre Calp y Dénia, de unos 30 kilómetros, no existe bloqueo automático ni tampoco ningún tipo de protección automática de tren, el conocido ATP. La inseguridad se ha visto incrementada por el deterioro de la vía. Tanto es así que la semana pasada Ferrocarrils de la Generalitat emitió un documentos advirtiendo de que, por problemas de seguridad, quedaba limitada a 40 kilómetros la velocidad de los trenes en ese tramo. Con anterioridad, los vehículos podían ir hasta 80 kilómetros por hora. De esta forma, en la temporada de mayor demanda por la afluencia de turistas, el tiempo de trayecto se ha visto incrementado en unos 20 minutos. El viaje de unos 50 kilómetros cuesta ahora casi una hora y veinte minutos.

El día 13, FGV publicó una consigna (documento interno de seguridad para los maquinistas y técnicos de línea) en el que se ponía en conocimiento que «como consecuencia de los defectos en la vía» se establecían «nuevas imitaciones temporales de velocidad».

Dichas limitaciones, a 40 kilómetros, afectan a los tramos Ferrandet-Benissa, Benissa-Teulada, Gata-La Xara, La Xara-La Pedrera y La Pedrera-Dénia. En total, 14 restricciones, lo que viene a suponer el 50% del recorrido. El documento al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS cuenta con el visto bueno de los responsables del área de Operaciones y del jefe de línea y la Unidad Técnica de Alicante.

Dos días después, se publicaba una nueva consigna con la finalidad de evitar confusiones ante la gran cantidad de limitaciones de velocidad en la línea 9. La última instrucción admite que el galimatías de órdenes «dificulta la atención del personal de conducción».

Sucesión de señales

El documento, de dos páginas y firmado por tres responsables, indica que «se han instalado múltiples limitaciones temporales de velocidad en el tramo Calp-Dénia, las cuales, unidas a las limitaciones permanentes existentes, han configurado una compleja sucesión de señales de anuncio, inicio y fin de tales limitaciones que, en ocasiones, dificulta la atención del personal de conducción».

Por ese motivo, la consigna establece una «única limitación permanente de velocidad de 40 kilómetro hora vigente para la totalidad del tramo entre Calp y Dénia». Además, la orden incluye un cuadro con un total de 41 limitaciones de velocidad entre Benidorm y Dénia.

Lo que en realidad subyace en dichos documentos de FGV es un grave problema de seguridad en la circulación. El sistema entre Dénia y Calp se limita a la actuación del maquinista. Esto es, la seguridad está basada en un bloqueo manual dependiente de los jefes de circulación y en la actuación del conductor sin supervisión de sistema alguno. Las limitaciones de seguridad «incrementan la probabilidad de accidente por exceso de velocidad», según apuntaban ayer fuentes sindicales.

El anterior gobierno del PP rechazó de plano una propuesta para cerrar la línea 9. El Consell de Alberto Fabra se comprometió a ejecutar inversiones en la infraestructura y en el sistema de seguridad por valor de 50 millones en sólo una primera fase. De hecho, el tramo Benidorm-Calp ya está dotado de bloqueo automático y protección automática de tren al margen de una renovación completa de la infraestructura de vía. Sin embargo, estas inversiones no han tenido continuidad en la legislatura actual.

La Conselleria de Obras Públicas, hasta ahora, sólo ha licitado -lo hizo a mediados de junio- la renovación de vía entre Calp y Dénia por un importe de 4,8 millones, que también incluye actuaciones en desvíos, andenes y edificios.