El Doctor Moliner se queda sin refuerzo de enfermería por las noches

Un paciente en el hospital. :: d. t./
Un paciente en el hospital. :: d. t.

El sindicato CSIF exige a la dirección del hospital que restituya al personal al considerar que hay riesgo de no poder atender una urgencia

EP

valencia. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado la eliminación del refuerzo de salas y servicios de enfermería nocturnos en el Hospital Doctor Moliner situado en el municipio de Serra, que atiende a pacientes crónicos de toda la provincia de Valencia, por lo que ha reclamado a los responsables sanitarios la restitución de los mismos, tal y como informaron a través de un comunicado remitido ayer.

La organización ha presentado un escrito ante la dirección del hospital para que recupere el denominado 'pool' de enfermería, que consiste en un refuerzo de salas y servicios. «Los responsables de este centro han decidido eliminar el enfermero de refuerzo en el turno de noche y reducir a una cuarta parte en ese turno la presencia de auxiliares de enfermería en 'pool'», lamentaron en el comunicado.

El sindicado también explicó que en el turno de noche realiza su labor un enfermero por sala, en cada una de las cuales descansan entre 26 y 30 pacientes. La supresión del servicio de 'pool' provoca, por tanto, «que no exista un segundo enfermero que pueda atender una emergencia cuando el responsable de la sala está ya con un paciente», una situación que se produce de manera similar con los auxiliares de enfermería, tal y como criticaron.

Desde la organización sindical han solicitado explicaciones a la dirección del centro, ya que consideran que se está produciendo «una mala organización». Así, reclamaron mantener los turnos de trabajo de los 'pool' de enfermería y de auxiliar de enfermería y, «en todo caso, que sean mejor gestionados».

La reordenación del personal sanitario en periodos vacaciones suele estar rodeada de polémica. La última saltó en las pasadas Fallas y en Pascua, cuando la recuperación de los días de libre disposición que los facultativos habían perdido como consecuencia del decreto Vela provocó que los centros de salud cerraran en horario vespertino. Esta circunstancia, unida al repunte de la gripe, que alcanzó los picos máximos en esas fechas, causó una mayor afluencia de pacientes a las urgencias hospitalarias, por lo que se resintieron los tiempos de espera.