La política entra en la escuela

La política entra en la escuela

Algunos expositores se cubrieron con banderas cuatribarradas y mapas de los 'Països Catalans'

D. GUINDO

valencia. Introducir el requisito lingüístico en la función pública, es decir, que se exija a todos los funcionarios de la Comunitat el conocimiento de la lengua valenciana, y que la autonomía reciba las emisiones de la televisión catalana TV3 y la balear IB3, así como reivindicar una radio y una televisión públicas autonómicas íntegramente en valenciano. Éstas son tres de las reclamaciones que la entidad Escola Valenciana, el germen de la actual Conselleria de Educación, trasladó ayer en el marco de la jornada educativa celebrada de forma simultánea en Valencia, Alicante, Puerto de Sagunto y Guardamar del Segura.

La denominadas Trobades d'Escoles en Valencià, en el caso de la capital del Turia, reunieron en el barrio de Patraix a más de medio centenar de centros educativos que organizaron distintos talleres y juegos para los más pequeños, actividades salpicadas de música, cuentacuentos, exposiciones, muixerangues, danzas populares, pelota valenciana, teatro y confección de atrapasueños.

Sin embargo, y pese a tratarse de un encuentro educativo y enfocado para los niños, tuvo espacio también para la política, cuando se incluyó la reivindicación del requisito lingüístico (al que se oponen sindicatos como UGT, CCOO y CSIF), la petición de que lleguen a la Comunitat señales de televisión de otras autonomías, o se permitiera estands que hacían referencia a los denominados 'Països Catalans', en concreto en el puesto del Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans, o mostradores cubiertos con la bandera catalana, que también hizo acto de presencia por parte de alguno de los participantes en el pasacalles y hasta en una pancarta del colegio público El Grau.

Otra de las reclamaciones era generalizar la educación pública, de calidad y en valenciano a todo el sistema educativo pero, en el marco de extender el uso de la lengua cooficial, Escola Valenciana anunció que continuará con la bautizada iniciativa Els barris parlen valencià. En concreto, se centra en pedir a la ciudadanía valencianoparlante que no cambie de lengua cuando el interlocutor hable en castellano ya que, entienden, la mayoría de la población comprende el valenciano. Con ello, quieren crear nuevos valencianoparlantes «que se verán animados a utilizar esta lengua en tiendas, restaurantes y comercios del barrio», según concretaron desde Escola Valenciana. Así, también se ha impulsado la campaña 'troballengua.com', que pretende traducirse en un buscador de establecimientos «que te entiendan».

Primer presidente

Este año, además, ha sido la primera vez que un presidente de la Generalitat acudía a uno de estos actos (concretamente al celebrado en Sedaví el sábado), pero ayer tampoco se perdió la jornada de Patraix. Puig indicó que la lengua «es un vehículo de convivencia, paz, cultura y libertad», al tiempo que ha aprovechó para defender el papel que lleva a cabo Escola Valenciana: «lo que han hecho durante todos estos años es absolutamente memorable», destacó el máximo representante del Consell. La jornada contó también con la presencia del alcalde de Valencia, Joan Ribó, que definió las trobades como «un movimiento social arraigado del cual tenemos que aprender» y destacó «la tarea fundamental de las fiestas por la lengua y de Escola Valenciana porque el valenciano se normalice». De este modo, recordó la introducción de medidas en el Ayuntamiento porque «hablar en valenciano sea lo habitual» y porque «los derechos de los valencianos se respeten tanto como los derechos de otras lenguas, como el castellano».

Asimismo, la trobada reunió al director general de Política Lingüística y Gestión del Multilingüismo, Rubén Trenzano; el secretario autonómico de la Conselleria de Educación, Miguel Soler; la vicerrectora de Política Lingüística de la Universitat de València, Isabel Vázquez; la diputada Sandra Mínguez, así como representantes de los sindicatos CCOO, STEPV y UGT y de entidades cívicas y estudiantiles de Valencia.

En general, cerca de 30.000 personas participaron en la jornada de Patraix, pero los cuatro encuentros de ayer reunieron a 44.500 participantes de 33 localidades distintas, que elevan a 183.000 personas la participación en las 15 trobadas celebradas en las últimas tres semanas. Previamente a las actividades lúdicas para los más pequeños tuvo lugar una concentración y un pasacalles que, bajo el lema Un País d'Escoles recorrió las calles del barrio hasta la plaza de Patraix.