Se inyectó gas doce días tras haber aumentado los temblores

J. M. O. VALENCIA.

El Observatorio del Ebro advirtió antes que nadie de los peligros que podía suponer la inyección de gas. De hecho, Escal firmó un acuerdo con la entidad para que tuviera en cuenta la situación sísmica en el Mediterráneo durante los trabajos del proyecto Castor con la presencia de equipos nuevos en la zona.

Los trabajos tuvieron tres fases: del 14 al 27 de junio de 2013; del 19 al 23 de agosto; y entre el 2 y el 17 de septiembre. En esta última, como explica la Fiscalía empieza la serie sísmica, concretamente «el 5 de septiembre, en coincidencia con un fuerte incremento del volumen inyectado».

El Observatorio, destaca que el día 13 «visto el aumento de la frecuencia de los sismos y de su magnitud» pide a Escal que se detenga, pero la empresa aduce que se ha reducido el caudal y prosigue. «Tal dismunición fue insignificante», considera el Fiscal.