La Comunitat también tiene problemas de suministro de la vacuna contra la difteria

Los padres del niño de Girona afectado por la enfermedad se sienten «engañados» por las corrientes de oposición a los tratamientos

LAURA GARCÉS

Las vacunas siguen en el punto de mira. Científicos, médicos y gestores de la sanidad pública no dejan de hablar de ellas desde la detección de difteria en un niño de la provincia de Girona, de Olot, a quien sus padres decidieron no vacunar. Un nuevo factor se ha sumado al debate: problemas en el suministro del fármaco preventivo. En la Comunitat Valenciana, como en otras autonomías, la distribución de la vacuna que protege frente a la difteria soporta dificultades de suministro que el mes pasado llevaron a las autoridades sanitarias a aplicar una modificación «transitoria» en el calendario vacunal.

El cambio adoptado por los gestores de la sanidad pública implica el retraso de la administración de la tercera dosis -prevista a los seis años- del fármaco que protege contra difteria, tosferina y tétanos. Es la conocida como DPTa. Ante este cambio, impulsado por los problemas de suministro, el departamento autonómico hace hincapié en que todos los niños «que tienen las cuatro dosis previas de la vacuna -a los dos, cuatro, seis y 18 meses- están protegidos». Insisten en que la única variación es posponer la dosis de recuerdo, pero «en ningún momento se les va a dejar de vacunar».

En Cataluña, donde se ha detectado el caso de difteria, sufren la misma circunstancia, un «problema con el suministro global» del último recordatorio de la TDPa, tal como ayer informó Europa Press.

Retrasar el triple tratamiento no resulta de la decisión de una u otra Comunidad Autónoma, sino de un acuerdo de todas con el Ministerio de Sanidad. Cuando en mayo se presentó la «adaptación transitoria del calendario de vacunación infantil», la Conselleria de Sanidad explicó que perseguían priorizar la vacunación contra la tosferina en mujeres embarazadas.

Al posponer la dosis de los seis años, en un contexto de problemas de suministro, se garantiza la disponibilidad de unidades de la DPTa para las gestantes a fin de proteger a los bebés frente a la tosferina. Pero como protege frente a las tres patologías, las dificultades que atraviesa el abastecimiento afectan también a las tres.

Científicos especialistas en vacunas confirmaron ayer esta circunstancia a LAS PROVINCIAS, si bien destacaron que si llegara a producirse una situación en la que «fuera necesaria» mayor protección frente a la enfermedad detectada en el niño de Olot, «hay alternativas: una vacuna que protege de la difteria y el tétanos», si bien aclararon que «no la hay sólo contra la tosferina».

La fuente científica puntualizó que el tratamiento contra difteria y tétanos comporta mayor riesgo de reacciones, de ahí que cuando se aprobó la modificación transitoria, no optaron por el fármaco de doble protección, sino por posponer la administración de la dosis de recuerdo de la DPTa.

Además, al no existir vacuna exclusiva para detener la tosferina y dado que el objetivo era proteger a las embarazadas de esta última enfermedad, se consideró que el comentado retraso era la opción adecuada ante la escasez de dosis.

El criterio que llega del ámbito científico apunta que ahora ante la aparición de un caso de difteria «hay que evaluar muy bien lo ocurrido» y al mismo tiempo insisten en que se trata de «un caso muy raro». José Antonio Forcada, coordinador del Grupo de Trabajo en Vacunación del Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana (Cecova), se refirió a la situación derivada de lo ocurrido en Olot e hizo hincapié en «potenciar el valor de las vacunación» y respecto a las corrientes antivacunas consideró que «les falta información científica». Introdujo la autocrítica al apuntar la posibilidad de que los profesionales «no transmitamos bien la información».

Los padres del niño con difteria, ingresado en estado grave en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, manifestaron ayer sentirse «engañados» por la información recibida de grupos antivacunas, señaló el director de la Agencia de Salud Pública, Antoni Mateu.

Según informó Efe, los padres están «destrozados» por la situación en la que se encuentra su hijo. Mateu anunció que ninguna persona del entorno del menor ha rechazado la vacunación, incluida toda su familia, y todas se encuentran en «buen estado».