«La Marina es la clave humanitaria ante los naufragios de inmigrantes»

«La Marina es la clave humanitaria ante los naufragios de inmigrantes»

Enrique Zafra, capitán de navío al frente de la Comandancia Naval de Valencia, apuesta por la fuerza naval militar como mejor medio para evitar dramas en el Mediterráneo

JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

Con 57 años, 2.500 días de navegación a sus espaldas y la pasión por el mar anclada en su familia, el capitán de navío Enrique Zafra es, desde diciembre, el máximo responsable de La Armada en Valencia. El nuevo comandante naval de la provincia nació en Las Palmas de Gran Canaria. Hijo de otro capitán y experto en artillería naval, ha servido en la Guerra del Golfo y en Irak, entre otros destinos . También ha sentido la "fiebre blanca", esa marca imborrable que queda en aquellos pocos que han penetrado con embarcaciones en las gélidas aguas de la Antártida. Hoy pone su dilatada experiencia "al servicio de todos los valencianos". Hombre de profunda humanidad, está convencido de que las marinas militares europeas podrían desempeñar un papel fundamental ante tragedias como el reciente naufragio de 700 inmigrantes al sur de Italia.

-¿Qué siente como marino al ver tanto muerto en el mar?

-Una ley del mar no escrita es auxiliar a cualquier persona en peligro en el agua. Ver gente muriendo en la mar es para nosotros muy duro. Cualquier barco se vuelca en ayudar a posibles supervivientes.

-¿Y no le parece que las Fuerzas Armadas podrían ser la clave humanitaria ante estos dramas?

-Sí lo creo. Las marinas militares de los países mediterráneos tienen la ventaja de la organización. Está Salvamento Marítimo, pero no dispone de la organización amplia que tiene hoy una marina militar. La Armada Española puede enviar al Galicia, o al Castilla, grandes buques con posibilidad de convertirse en hospital y que pueden salvar a muchísima más gente.

-¿Apostaría entonces por una misión internacional?

-En estos momentos la única que se plantea es para anular a los que meten a miles de inmigrantes, pero la utilización de la Marina a la que me refiero sería como medio humanitario de salvamento. Está fuerza naval está para servir al pueblo y si la manera es destacar barcos para salvar gente, pues perfecto.

-¿Necesita una región como la valenciana más presencia de fuerzas navales militares?

-Creo que no. Tenemos la Comandancia Naval y si hiciera falta por cualquier motivo se desplegarían barcos desde Cartagena y estarían aquí en dos horas.

-¿Qué reto se ha marcado como nuevo comandante naval?

-Continuar con la magnífica labor de mis antecesores. Intentar hacerlo igual de bien.

-¿Cuál es hoy la importancia del Mediterráneo ante las nuevas amenazas que surgen por las barbaries del Estado Islámico?

-Es vital. Es la frontera entre el norte de África y Europa. Ahora mismo es un punto álgido por todos los movimientos que está habiendo en el mundo musulman y cristiano. Estamos justo en la frontera.

-Entonces, ¿cabría reforzar la Marina?

-Esa pregunta habría que hacérsela al gran jefe. La Armada se va modelando conforme a las amenazas y actualmente tenemos una fuerza compacta, menos grande y dispersa que antiguamente.

-¿Cuál va a ser el papel de la Marina y del puerto de Valencia en el gigantesco ejercicio militar de la OTAN previsto en septiembre?

-Es un ejercicio que compete, especialmente, al cuartel de Bétera. Será muy amplio y el componente naval corre a cargo de Reino Unido, aunque la Armada española probablemente preste la colaboración de dos o tres patrulleros, de alguna nueva fragata, de algún submarino y de una fuerza de infantería de Marina como unidades de oposición en el simulacro.

-Hemos visto a la Marina trabajar en la desactivación de bombas dormidas de la Guerra Civil en el puerto. ¿Cuántas pueden quedar?

-Es incalculable. No lo podemos saber. Hay artefactos de guerras antiguas en todas las costas del mundo. Hoy buceas en un sitio y no hay nada. Vuelves al mes y hay bombas arrastradas por las corrientes o desenterradas. Aquí suelen aparecer una o dos al año.

-Confiésenos el momento más difícil de su carrera militar.

-Sin duda, la Guerra del Golfo en el 90. Nos mandaron con tres barcos tras la invasión de Kuwait, preparados para un ataque real. Fueron momentos de mucha incertidumbre.

-Si el ministro de Defensa le concediera un deseo, ¿qué le pediría para Valencia?

-No me puedo mojar (risas)... Que la Comandancia Naval continúe como está durante muchos años. (La de Castellón fue suprimida en 2006 y hoy quedan las de Valencia y Alicante, con una veintena de militares del mar en toda la Comunitat).