Graduados universitarios ya buscan en la Formación Profesional una salida laboral

Alumnos del centro de Formación Profesional Xabec de Valencia trabajando en el taller. :: irene marsilla/
Alumnos del centro de Formación Profesional Xabec de Valencia trabajando en el taller. :: irene marsilla

El 10% de los alumnos que se han matriculado por primera vez en un ciclo formativo superior tienen la titulación de una carrera

J. BATISTA

La Formación Profesional se ha consolidado como una vía de acceso al mercado laboral atractiva, como evidencia el incremento de matrículas en ciclos formativos que se experimenta año tras año, convirtiéndose en una alternativa que cada vez compite con más fuerza con la universidad, especialmente en los ciclos de grado superior. Sin embargo, en los últimos ejercicios se está produciendo un fenómeno nuevo, pues ya se opta por estos estudios como un plus de especialización tras la carrera.

EN DATOS

estudiantes están matriculados en ciclos formativos de grado medio, que se inician tras superar la ESO.

alumnos cursan un ciclo superior, que empieza tras el Bachillerato. Es la alternativa a la universidad.

Desde la Dirección General de Formación Profesional de la Conselleria de Educación apuntan que este curso alrededor del 10% del alumnado de nuevo ingreso en los ciclos formativos superiores, a los que se accede normalmente a los 18 años, disponía de un título universitario, es decir, pasaron del campus al taller para seguir aprendiendo y mejorar su perfil profesional o recurrieron a la FP a petición de sus empresas o tras una mala experiencia en el mercado laboral.

Las mismas fuentes explican que en algunos centros integrados públicos, cuya oferta educativa se centra únicamente en los ciclos formativos, los porcentajes llegan al 40% y el 50%, síntoma de que especializarse ya no es una cuestión exclusiva de la universidad a través de los másteres, que además implican un coste mucho mayor.

Rafael Navarro, que dirige uno de los centros integrados más reputados de la provincia de Valencia, el de Catarroja, explica que en su caso el porcentaje es bastante mayor que la media de la Comunitat, y lo atribuye sobre todo a la matrícula «en grados superiores que implican una especialización añadida», como pueden ser el de Energías Renovables o el de Eficiencia Energética. «Tenemos alumnos que tras pasar por el mercado laboral buscan una mayor especialización, o ingenieros que cuando se sacaron la carrera no tenían la posibilidad de formarse en estas disciplinas, de ahí que opten por matricularse en un grado superior». Además, se caracterizan por incluir «mucha carga teórica y práctica, con los equipos y materiales correspondientes, por lo que es una opción muy atractiva para poder salir a la calle, para emplearse».

También recuerda que aunque queda camino por recorrer, el sistema de la educación superior va equilibrándose poco a poco. «No era del todo normal que, hace pocos años por cada graduado en un ciclo superior hubieran diez ingenieros», una relación inversa a la de países con un modelo de FP mucho más desarrollado, como es el caso de Alemania o de Francia.

Los estudios de FP, más allá de los alumnos que llegan en la edad teórica, tienen una componente de reciclaje laboral muy marcada. También está aumentado la edad media del alumnado, fruto del mayor número de matrículas de personas veteranas que tras quedarse sin empleo buscan una oportunidad o que incluso necesitan un plus de formación para tener mejores perspectivas en su empleo actual.

La formación específica y general que reciben (por ejemplo la prevención de riesgos laborales) y el hecho de que un técnico con el título bajo el brazo ha tenido que trabajar varios meses en una empresa, por lo que sale al mercado con experiencia, contribuyen a elevar la empleabilidad de estos estudios. Sin olvidar el impacto que puede tener en los próximos años la opción dual.

Sirve un dato. De todos los parados de la Comunitat, según la última EPA, el 43% tenían como formación máxima la ESO. En cambio, los que consiguieron un ciclo medio suponían el 11% del total. En cuanto a los superiores (21,6%), aunque la encuesta no distingue entre los universitarios y los de grados de FP, el porcentaje sigue siendo más positivo que el primero.