La Universitat ofertará la carrera de Veterinaria dentro de dos cursos

Dos alumnos en una clínica veterinaria. :: lp/
Dos alumnos en una clínica veterinaria. :: lp

El título se frenó en 2011 por falta de fondos para las obras y se reactiva gracias a una inversión de 13 millones que asume la Generalitat

J. BATISTA

La Universitat de València implantará el grado de Veterinaria dentro de dos cursos, de cara al 2016-2017. Será una de las grandes novedades del ejercicio ya que hasta ahora toda la demanda de estos estudios ha ido a parar a las universidades privadas de Valencia -la CEU Cardenal Herrera y la Católica-, que son las únicas de la Comunitat que ofertan el título. Según informaron fuentes del equipo de dirección, se prevé ofrecer 60 plazas de nuevo ingreso.

La creación de la carrera es una vieja aspiración de la institución que dirige Esteban Morcillo. De hecho, durante su primer mandato ya se intentó ponerla en marcha -la idea fue activarla en el 2011-2012-, aunque los problemas de tesorería del Consell, trasladados a las universidades públicas, hicieron imposible afrontar el coste económico que suponían las obras previstas, desde una nueva facultad hasta el hospital veterinario que la legislación exige para aprobar estos estudios.

Tal y como explicaron las mismas fuentes, el proyecto se ha aligerado. Por ejemplo, ya no se va a acometer una nueva sede, pues se emplearán espacios de otras facultades para las clases y los laboratorios, por lo que toda la inversión se centrará en la citada clínica, que se ubicará, previsiblemente, en una parcela del campus de Paterna-Burjassot situada tras la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ETSI).

La obra la financiará la Generalitat, tal y como prevé el convenio que deben rubricar las cinco universidades y el Consell para empezar a devolver la deuda histórica contraída con las instituciones. En el último Consejo de Gobierno de la Universitat, celebrado el martes, se informó de que la inversión ascenderá a 13 millones de euros. Es una cuantía inferior a la que se planteó inicialmente, una minoración que se explica en la renuncia a la construcción de una nueva facultad. La previsión es que esta actuación se acometa entre 2015 y 2017, aunque hay que tener en cuenta que la clínica, destinada a las prácticas, no se necesitará hasta 3º (2018-2019).

Para hacerse una idea de la madurez del proyecto cuando se paralizó, el plan de estudios está aprobado por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca) desde 2011. Las mismas fuentes señalaron que el siguiente paso es actualizar la documentación remitida en su día a este organismo, dependiente del Estado, pues por ejemplo cambia el calendario de implantación. Precisamente, para dar margen suficiente a este trámite administrativo se ha preferido esperar a dentro de dos cursos para su puesta en marcha.

En cuanto al profesorado, la idea es utilizar a personal docente de departamentos relacionados, por lo que no supondrá nuevas cargas económicas. Además, existe un convenio firmado con la Politècnica que permite compartir espacios, como las granjas de esta última, y profesionales, como los adscritos al área de Producción Animal.

También se va a optar por estas sinergias entre instituciones para implantar el grado de Ciencias Gastronómicas, que la Universitat ofertará por primera vez el curso viene. El plan de estudios ya tiene el visto bueno del Consejo de Gobierno y para disponer de los equipamientos necesarios, como las cocinas, se van a firmar acuerdos con diferentes instituciones, como el Centro de Turismo de Valencia o la Federación de Empresarios de Hostelería.

El pago de parte de la deuda histórica a través de infraestructuras también beneficiará a la Jaume I de Castellón, pues la administración asumirá una inversión de 18 millones entre 2015 y 2017 para licitar la Facultad de Ciencias de la Salud.

Además, el convenio prevé que el Consell asuma deudas de las universidades e intereses financieros hasta un total de 374,2 millones, la mitad de toda la cuantía pendiente.