Sólo una empresa opta a construir el hospital de Ontinyent por la reducida oferta económica

Una reunión en la Conselleria de Sanidad para abordar el proceso del hospital de Ontinyent./LP
Una reunión en la Conselleria de Sanidad para abordar el proceso del hospital de Ontinyent. / LP

Los contratistas advierten de que la obra será «imposible de acometer» al precio ofertado

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

La Federación de Contratistas de Obra Pública (Fecoval) se acaba de mostrar «profundamente preocupada por la deriva de la administración autonómica en la valoración de las obras que licita». Concretamente, la obra que ha indignado a las empresas corresponde a la Conselleria de Sanidad, que sacó a licitación pública el pasado 7 de diciembre una de sus obras estrella de esta legislatura, la construcción del nuevo Hospital de Ontinyent, cuyo precio de licitación fue de 26.275.913,73 euros (sin IVA).

El plazo para la presentación de ofertas finalizó el 23 de enero y se abrieron las plicas el día siguiente. Sólo una empresa se ha presentado algo que, según Fecoval, «llama la atención dado que en situación normal, y ante la poca licitación pública existente en España y en la Comunitat, debería haberse producido un aluvión de ofertas».

La respuesta a esta falta licitadores, tal y como afirman desde la entidad, «la obtenemos si se analizan los precios que la administración ha puesto a las unidades del contrato licitado, que están muy por debajo del precio de mercado». De hecho, Fecoval los sitúa cerca del 50% de baja. «Sorprende que la empresa presentada haya sido capaz de proponer una oferta, salvo que cometiera un error». En todo caso, Fecoval sospecha que la obra será imposible de acometer por el precio ofertado o supondrá unas graves pérdidas para la empresa que la ejecute.

Para los contratistas resulta sorprendente que la administración autonómica, «teórica veladora de la cosa común, y en particular el gobierno valenciano que proclama gobernar para las personas, muestre tan poca sensibilidad con las empresas y las personas que trabajan en el sector de la obra pública, que suma 70.000 puestos de trabajos en la Comunitat, y que considere que estos trabajadores y sus familias no merezcan la protección de sus empleos o recibir sueldos dignos por su trabajo», indican.

Fecoval se muestra «preocupada e indignada» al constatar de que la Administración saca a licitación una obra «con precios inferiores a los precios de mercado, haciéndose cómplice así de la precarización del empleo, contraviniendo incluso sus propias leyes»,

Aseguran que resulta «evidente» que una rebaja tan sustancial de los precios no se corresponde con una valoración adecuada al mercado y en «cualquier país serio, si se constata este hecho, se emprenderían las acciones de revisión y corrección correspondientes de manera inmediata»

Para Fecoval, esta actuación solo puede tener dos fundamentos, bien que Sanidad «lo haga deliberadamente con la intención que el concurso quede desierto para adjudicarlo acto seguido de manera discrecional a su supuesto medio propio, la empresa Tragsa, actuación que ya realizó otra conselleria recientemente y que se encuentra denunciada en los juzgados. Esto sería muy preocupante si se convierte en una generalización del procedimiento pues desvirtuaría definitivamente el mercado de este sector»; o bien por «el total desprecio de la administración respecto de una parte de sus administrados, los que trabajan en este sector y sus empresas, en un intento de precarizar más, si cabe, su medio de vida»

En cualquier caso, subrayan, «es necesario que alguien con autoridad ponga orden de manera inmediata en éste y otros atropellos que este sector viene sufriendo repetidamente». «El orden es fácil de instaurar si verdaderamente hay voluntad, y bastaría con dos determinaciones largamente reclamadas por Fecoval. Por una parte, es urgente unificar los pliegos y los precios de los contratos en todas las consellerias, para lo que ya dispone de la base de datos que edita el Instituto Valenciano de la Edificación (IVE) que depende funcionalmente de la Conselleria de Vivienda. Además, debería prohibir la adjudicación de los contratos a bajas temerarias, salvo causas especiales que ya vienen regladas en las directivas europeas».

De momento, el resultado de esta legislatura en lo que apoyo al sector se refiere «se puede resumir en que las obras de mayor importe de esta legislatura se han adjudicado dos sin concurso a un medio propio (Tragsa), una por la Conselleria de Justicia (la rehabilitación del Tribunal Superior de Justicia de Valencia) y otra por la de Agricultura, concretamente las obras de la red de tuberías de distribución postrasvase. La tercera sería la ya citada del hospital de Ontinyent.