El Cabanyal nacerá en la zona cero

Gráfico que muestras las calles de las actualizaciones./
Gráfico que muestras las calles de las actualizaciones.

Los vecinos coinciden en que el plan urbanístico no servirá sin un refuerzo de las ayudas sociales, para la que el Consistorio busca una estrategia

PACO MORENOValencia

"Hay que quitar el agujero negro". En esa frase están todos de acuerdo en el Cabanyal al referirse a la calle San Pedro y alrededores, la conocida como zona cero del fallido plan urbanístico. Cómo hacerlo ya es otra cosa, aunque también coinciden los consultados en que no se logrará nada sin una estrategia de ayudas sociales.

La concejala de Bienestar Social, Consol Castillo, asegura que las tácticas habituales que se siguen en otras zonas de la ciudad. "Estamos pensando en intervenciones casi personalizadas, con ayuda de asociaciones". Destacó que una de las medidas prioritarias debe ser ofrecer a las familias sin recursos económicos medios para su formación.

La presidenta de la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal, Maribel Domenech, dice sobre esto que "no queremos una política de desalojos sin más porque se trata de familias y hay otros medios para ir resolviendo estos problemas". La ocupación ilegal es muy elevada y las soluciones de carácter social deben ir de la mano de las urbanísticas.

"Necesitamos una oficina propia de servicios sociales y no depender de la Malvarrosa", añade Domenech, quien apunta a la necesidad también de que abra una Oficina RIVA para tramitar las ayudas que se concedan a la rehabilitación, entre otras iniciativas públicas.

También lanza una advertencia: "este debe ser un barrio normal y activo, evitando que se produzca una gentrificación", en referencia a que la llegada masiva de nuevos vecinos cambie por completo la fisonomía social del Cabanyal.

La comparación con Ruzafa es inevitable, aunque en opinión de la dirigente vecinal "aquí no ocurrirá lo mismo, no creo que sea igual", en referencia a la creación de una potente zona de ocio y bares.

El concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, afirma que ya se ha aprobado una serie de obras de consolidación en las viviendas más estropeadas. "Había un remanente de dinero de Aumsa que ha servido para esto. Se trata de intervenciones de pequeño calado, que evitarán el avance de la ruina", indica.

Acerca del lugar donde iniciar las intervenciones, la respuesta es clara: "en la calle San Pedro y el resto de las zonas por donde debía pasar la prolongación de Blasco Ibáñez". Para esto, la Generalitat y el Ayuntamiento han dispuesto de una partida de once millones de euros, al margen de otra cantidad igual ya aprobada para obras de urbanización y saneamiento. En la práctica se llegará a las calles principales del barrio, como se observa en el gráfico de esta misma página.

Está la renovación de infraestructuras, pavimento fonoabsorbente y alcantarillado en lugares como las calles Barraca, Reina, Doctor Lluch, Mijares, Escalante, Padre Luis Navarro y la avenida Mediterráneo, entre otros. El director general de Regeneración Urbana, Alberto Sanchis, habla de compensar las "bombas de racimo" caídas estos últimos años sobre el barrio.

La Generalitat forma parte de la empresa mixta que debe consensuar las iniciativas públicas. Estas se demuestran como decisivas, dado que la inversión privada se muestra a la defensiva. El Consistorio ha desbloqueado 27 licencias de obras, en un proceso que empezó a finales del pasado mandato, que estaban paralizadas por el conflicto sobre la prolongación de Blasco Ibáñez.

Pero la cuestión es que desde entonces sólo se han tramitado cuatro autorizaciones para otras tantas obras. Sarrià precisa que "la rehabilitación afectará primero a los edificios protegidos", al ser considerados como los de mayor valor patrimonial, aunque otra línea de trabajo será plantear a los antiguos propietarios que tengan de nuevo los inmuebles vendidos en su día a la empresa Plan Cabanyal.

Como adelantó LAS PROVINCIAS, la previsión es que "si estos propietarios quieren rehabilitar sus viviendas lo podrán hacer", aunque con una serie de condiciones para evitar la especulación urbanística. "Pagarían lo que se les abonó más los intereses y con la condición de que fuera su vivienda habitual", indican fuentes municipales.

Para Amparo Moliner, de la plataforma Sí volem a favor de la prolongación de Blasco Ibáñez, sigue habiendo un problema de falta de limpieza. "Empezaron bien, aunque ahora se queja la gente de nuevo", para añadir que "la Policía Local está respondiendo bien, como pasaba antes. El problema son las ocupaciones ilegales, que eso espanta a todo el mundo de hacer obras, por eso no se hace nada".

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