Medio centenar de pisos de bancos están ocupados ilegalmente en Orriols

Fincas en mal estado en el barrio de Orriols. :: jesús montañana/
Fincas en mal estado en el barrio de Orriols. :: jesús montañana

Los vecinos critican la pasividad de dueños y administraciones y denuncian que sufren amenazas y enganches clandestinos de luz

LOLA SORIANO

Los vecinos de Orriols están sufriendo un verdadero calvario. Más de medio centenar de pisos, propiedad ahora de los bancos, están ocupados de forma ilegal y los moradores les están haciendo la vida imposible.

Algunos residentes y comerciantes de calles como San Juan Bosco o Padre Viñas, entre otros, aseguran que esta parte del barrio cada vez más se parece al Bronx de Nueva York «y cada vez va a peor», explica Vicente M., comerciante de Orriols. «Hay menores de edad que cobran por pegar patadas a las puertas de los pisos que están vacíos para que entren 'okupas'». Aseguran que los asaltantes «tienen muy claro qué puertas tienen que derribar, porque sólo buscan pisos embargados por bancos y cajas de ahorro, ya que saben que no les van a denunciar. Están permitiendo que estén ocupadas».

Tanto administradores de fincas como vecinos y comerciantes han acudido a los bancos, como propietarios y responsables de las casas, para exigirles medidas, «y nos dicen que no van a denunciarlos porque les cuesta dinero y porque no sería una buena publicidad para los bancos. Y esto lo estamos padeciendo a diario», añade Vicente.

Desde la asociación de vecinos de Orriols, su presidenta, Maica Barceiro, explica que los problemas no los están generando inmigrantes, «sino gente de aquí que ha llegado al barrio desde otras partes de la ciudad. Se trata de familias desestructuradas, con importantes problemas y con menores de edad que no llevan a los colegios».

Las peleas en la vía pública son frecuentes. «Hay una finca de la calle San Juan de la Peña 11 que creemos que es ya toda de 'okupas'. La puerta del patio está abierta, el rellano lleno de suciedad y pintadas». De hecho, en la calle han aparecido anónimos en contra de la policía.

Un comerciante relata que hace unos días «iba un menor por medio de la calle con un carro de supermercado, le dio un golpe a un coche y le saltó la pintura. El conductor le pidió explicaciones y el joven dijo que era menor y que no le iba a pasar nada. No podemos consentir que nos planten cara».

Los residentes explican que al menos son medio centenar los pisos que están ocupados. «Necesitamos que alguien nos haga casos y tomen medidas». Tanto comerciantes como vecinos aseguran que han expuesto el tema a la Policía, al Ayuntamiento y a la junta municipal de distrito «pero nadie nos hace caso. ¿A qué esperan, a que pase algo más gordo?».

La asociación de vecinos de Orriols exige que se cree una mesa interdisciplinar de Bienestar Social y Policía Local y Nacional para resolver el tema. «No vale poner parches, hay que solucionar el tema de forma conjunta porque son familias desestructuradas y Bienestar Social debería hacer algo. Queremos medidas serias», añade Barceiro.

El problema está llegando tan lejos que los residentes que tienen 'okupas' en sus pisos no se atreven casi ni a hablar del tema por miedo a represalias. Pilar, una residente, comenta que en una ocasión, «como nos quejamos de estas personas, a tres vecinos nos hicieron enganches de luz. Vino la empresa eléctrica, pensó que los hacíamos nosotros a propósito, por lo que nos denunciaron. Me tocó pagar la multa, y soy pensionista».

Otra vecina, Rosa, comenta que en su finca hay tres casas con inquilinos que residen de forma ilegal. «Primero me cogieron la luz de mi casa. Vino la empresa eléctrica y también pensó que lo enganché yo y me dijeron que o lo pagaba, o me cortaban la luz. Con mi pensión de 400 euros me ha tocado hacer frente y ahora los okupas cogen la luz de la calle y nadie les dice nada. Nos rompen los cristales de la puerta del portal y dejan encendida todo el día la luz de la escalera porque ellos no la pagan. Y encima algunos tienen hasta varios animales en las casas».

Los residentes lamentan que no pueden irse a vivir a otro sitio y que las autoridades no les hacen caso.

 

Fotos

Vídeos