Barrios a golpe de lápiz y acuarela

Una de las artistas en el IVAM, retratada por otro participante. :: J. G./
Una de las artistas en el IVAM, retratada por otro participante. :: J. G.

El próximo destino del movimiento SketchCrawl será el Jardín de Ayora, tras pasar por las salas del IVAM o el mercadillo de la plaza de Patraix

CARLOS GARSÁN

Cada día son más los 'runners' sudorosos que cruzan Valencia de cabo a rabo. Pero el maratón no es solo deportivo. El movimiento SketchCrawl también cuenta con cronómetro, aunque en su caso cambia mallas y calentadores por lápices y cuadernos de dibujo. Esta iniciativa, fomentada por y para artistas 'amateurs', busca retratar escenas efímeras en los lugares más característicos de la ciudad, convirtiéndose en un verdadero diario ilustrado del cap i casal.

Por su parte, los organizadores tan solo determinan el dónde y el cuándo. El cómo corre a cargo de los artistas urbanos. Aunque el SketchCrawl es una cita global, que se convoca cada dos o tres meses de forma simultánea en todo el mundo, su alma es profundamente local. Los dibujantes quieren captar lo cotidiano, escenas corrientes que reflejen la vida diaria de cada barrio, sus filias y sus fobias. Ya sea en Valencia, París o Nueva York.

Cambia el marco en el que se desarrolla y también el perfil de participante, un grupo heterogéneo que muta en cada una de las citas. Jubilados, arquitectos, diseñadores o dependientes de supermercado. Lo importante en este caso es tener lápiz, papel y curiosidad por observar qué sucede de diferente en ese dónde por el que se ha paseado en decenas de ocasiones.

Vicente Tornero está acostumbrado a ver la realidad a través de otra lente. Antiguo cámara de Televisión Española, ahora prejubilado, es uno de los participantes que dan vida al evento. «Lo que hacemos son apuntes, no cuadros», aclara. Reivindica el papel del artista aficionado, aunque, eso sí, con años de experiencia. No en vano, él llegó a esto del dibujo a través de su hijo. «Empecé para animar a mi hijo a pintar cuando era pequeño. Ahora, él se ha ido a estudiar Arquitectura y yo me he quedado con el cuadernito», bromea Tornero.

La última parada del SketchCrawl en Valencia concentró a decenas de artistas en las salas del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), donde retrataron obras, paisajes y visitantes en su particular lucha contra el tiempo. De ahí lo curioso de la visita, un encuentro que puso cara a cara el arte 'amateur' con la luminosa sala de exposiciones. Y es que el movimiento SketchCrawl no se hace, ni quiere hacerse, para el museo. En su caso, son muchas las cosas que se dejan al azar. Entre ellas, la elección de escenario, que se decide de forma aleatoria entre las propuestas de sus participantes.

Entre sus destinos conquistados se encuentra la plaza de Patraix, el Mercado Central o, incluso, el barrio del Cabanyal en plena Semana Santa Marinera, con el punto de mira puesto en reflejar la vida tras los escenarios inertes. Pero, en este caso, no se trata de recordar lo dibujado, sino de lo mucho que queda por dibujar. En la lista de territorios pendientes de conquista, y «aunque sea un poco friki», Vicente Tornero propone 'bocetar' el cementerio inglés. Por lo pronto, su próxima parada ya la tienen clara: el jardín de Ayora. Será el próximo sábado 9 de mayo, en el marco de las terceras Jornadas Culturales organizadas por la asociación de vecinos del Marítimo, cuando enfunden de nuevo sus pinceles y bolígrafos. El objetivo: capturar escenas y escenarios de una Valencia a todo color.

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