Telarañas en los pluviómetros

Un pluviómetro del Observatorio Meteorológico de la UA, con telarañas tras llevar más de un mes sin recoger agua. / l. p.
Un pluviómetro del Observatorio Meteorológico de la UA, con telarañas tras llevar más de un mes sin recoger agua. / l. p.

Alicante va camino de cerrar el invierno con récord negativo de precipitaciones | Sólo se han recogido 12 litros por metro cuadrado desde que comenzó el año, un registro que no se producía desde principios de los noventa

C. C. ALICANTE.

A la espera de que llegue la anunciada lluvia de esta semana, Alicante va camino de cerrar un invierno histórico en cuanto a registros negativos de precipitaciones. En las últimas semanas han crecido telarañas en los pluviómetros de la capital alicantina y hay que remontarse a principios de los años noventa para encontrar una sucesión de los meses de enero y febrero con tan poca lluvia.

Los expertos califican la situación de preocupante y delicada. Según apunta el catedrático en Meteorología Jorge Olcina, el déficit de precipitación en toda la Comunidad Valenciana es del 70 por ciento en lo que llevamos de invierno. «La ausencia de precipitaciones es debida, entre otros factores, a la falta de vientos del mar, que son los que traen la humead», explica el también director del Observatorio Meteorológico de la Universidad de Alicante, que recientemente publicaba el hallazgo de las telarañas en uno de sus pluviómetros. «Ha ocurrido y no sólo en Alicante capital, también en otros municipios», destaca el meteorólogo.

Las telarañas han crecido porque no cae ni una gota en Alicante desde mediados de enero. Sólo se han registrado 12 litros por metro cuadrado desde que comenzó el año. «En febrero se registraron cero litros por metro cuadrado y eso hace muchos años que no ocurría», recuerda Olcina, quien asegura que hay que remontarse a «las famosas sequías» de principio de los años noventa para encontrar una sucesión de los meses de enero y febrero tan secos en Alicante y en la provincia. «Llevamos recogidos doce litros desde el uno de enero cuando lo normal a estas alturas es llevar más de sesenta», apunta el profesor.

El invierno termina el día 21 de marzo, si no llueve antes será un año récord, pero los modelos apuntan a que podrían llegar las precipitaciones esta semana, con lo que hay que esperar. «La lluvia sería bienvenida porque es necesaria», recuerda Olcina. La falta de agua es preocupante en la provincia, más ahora cuando las noticias del trasvase del Tajo no hacen más que preocupar al sector de la agricultura. La sequía ha causado pérdidas millonarias en los últimos años. Esta temporada, sin ir mas lejos, se ha echado a perder gran parte de la cosecha de cítricos por la falta de agua en la Vega Baja.