La Policía Local prohibirá subir al autobús nocturno a los jóvenes que hayan bebido

Varios autobuses urbanos en una céntrica calle de Alicante. / l. p.
Varios autobuses urbanos en una céntrica calle de Alicante. / l. p.

El objetivo es evitar las conductas incívicas que sufren los conductores y otros usuarios que regresan a casa de madrugada

EFE / C. C.

La Policía Local de Alicante prohibirá subir al autobús nocturno a los jóvenes que vayan borrachos o que porten bebida para consumirla en otro lugar. Es una de las medidas adoptadas ayer en la Mesa de Transporte del Ayuntamiento, que acordó poner en marcha un plan de mejoras en las líneas del servicio público que funcionan de madrugada los viernes y sábados.

Entre los acuerdos alcanzados también se encuentra el compromiso de instalar mamparas a los conductores, según comunicó la corporación local.

Este plan pretende dar respuesta a «reivindicaciones históricas» de los conductores y busca ofrecer «un transporte público más seguro para los trabajadores y los alicantinos».

La citada Mesa de Transporte está presidida por el concejal de Tráfico y Transportes, José Ramón González, e integrada por los representantes vecinales de las juntas de distritos, usuarios, conductores, la empresa concesionaria del servicio público de autobuses y técnicos del consistorio.

Al termino de la reunión, González mostró su satisfacción por haberse logrado «un consenso total y absoluto de las peticiones y reivindicaciones históricas del servicio nocturno del transporte público». El edil destacó que se acordó separar el acceso los fines de semana de las paradas de la Plaza de Mar de las Línea 21N y 22N, el compromiso de la instalación de mamparas a los conductores y un refuerzo con Policía Local, vigilancia privada y un servicio de inspección nocturno de la empresa Masatusa.

Esta vigilancia preventiva estará situada en las cabeceras de la Plaza del Mar y se implementará con el objetivo de «tener un transporte público más seguro para los jóvenes, controlar y tomar medidas para evitar que accedan bebidos al autobús, y evitar subir botellas».

Según aseguró el concejal, los jóvenes que se encuentren en estado de embriaguez no podrán acceder al autobús, con el objetivo de evitar que puedan molestar a otros usuarios que regresan a casa de madrugada o a los propios conductores, que sufren estas malas conductas cada fin de semana. En la reunión también se acordó anular las paradas del Postiguet y de la Marina para que se acceda con un control seguro en la Plaza del Mar.

Además, entre otras mejoras, se pondrá en marcha una campaña para recordar a los usuarios de las normas que establece el reglamento, con un refuerzo y reorientación del sistema de vídeo vigilancia a bordo de los autobuses de las líneas nocturnas como medida disuasoria efectiva para evitar posibles comportamientos incívicos.