Planagumà se centra en la preparación física en la primera semana de trabajo

El técnico quiere aprovechar al máximo una pretemporada corta y busca que su equipo se cargue de gasolina para el inicio de la temporada

B. CLIMENTALICANTE.

No está siendo un verano al uso en el Hércules. Al finalizar la campaña tan tarde, jugando la final del ascenso, las vacaciones se han acortado y el equipo afronta una pretemporada más corta.

Sin embargo, el técnico tiene una gran ventaja con respecto al ejercicio anterior. Con la llegada de Alejandro Alfaro ya tiene la plantilla completada. Con dos jugadores por puesto. Al margen de que aún pueda producirse algún movimiento de entrada y salida.

El trabajo se reduce una semana con respecto a otros veranos, pero desde el inicio lo puede hacer con la base de la plantilla y los cimientos del ejercicio anterior. Eso debe facilitar que los conceptos que quiere trasmitir el preparador lleguen más rápido a los futbolistas.

Para empezar en la primera semana de entrenamientos el técnico se ha centrado en la preparación física, aunque sin renunciar al balón desde el primer día.

Lluis Planagumà ha preferido no poner ningún amistoso el fin de semana y dar descanso a sus jugadores, tras entrenar el sábado por la mañana. La intención es que se recuperen del esfuerzo. La temporada pasada hubo menos lesiones musculares y una de las claves pasó por el intenso trabajo del verano. Lo que se está repitiendo en el inicio de la nueva campaña.

El técnico quiere mantener las virtudes de su bloque. Sobre todo la cohesión defensiva y la intensidad en todos los partidos. Pero con una obsesión, mejorar la versión ofensiva del Hércules. En especial en la capacidad para concretar las múltiples opciones de marcar que generaba el equipo. Por lo tanto, es prioritario ganar en clarividencia ante la meta del oponente.

El ataque ha variado poco, en nombres de jugadores, pero lo que se busca es encontrar nuevas fórmulas para llegar al área del rival y luego incrementar notablemente el acierto ante el gol.

Esa será una de las facetas que se empiece a trabajar desde el primer amistoso, donde el equipo quiere sentirse contundente.

La primera ocasión para ver de corto a las nuevas incorporaciones será el miércoles donde el Hércules jugará su primer amistoso ante el Atlético Torrellano. Un equipo de inferior categoría y que será el primer test del verano.

La llegada de Alejandro Alfaro y Moha Traoré es lo más llamativo en el juego ofensivo. Ambos están llamados a ser piezas importantes. En especial el primero que llega como fichaje estrella del verano y con más de cien partidos en Primera División a sus espaldas.

Yeray, que actúa en el centro del campo, también debe darle forma al nuevo Hércules. Que el balón llegue con facilidad a los atacantes es otro de los capítulo que el técnico trabaja con ahínco en el día a día.