La nueva ordenanza del ruido baja los decibelios permitidos y sube las multas

Sonómetros instalados en 2017 en la calle Castaños, una de las zonas donde los residentes denuncian problemas de descanso por el ruido. / a. d.
Sonómetros instalados en 2017 en la calle Castaños, una de las zonas donde los residentes denuncian problemas de descanso por el ruido. / a. d.

El gobierno municipal aprueba el proyecto para modificarla por primera vez en casi tres décadas, aunque tendrá que ser aprobado en el pleno

C. C. / EFE ALICANTE.

Tendrá todavía que superar varios trámites, entre ellos la aprobación en el pleno municipal, pero la nueva ordenanza del ruido de Alicante ya tiene forma y se espera que vea la luz antes de que termine la legislatura. Será la primera modificación de esta normativa en los últimos 27 años y un intento de terminar con un problema eterno en la ciudad: la falta de descanso que denuncian los residentes cercanos a las zonas de ocio.

La junta de Gobierno local aprobó ayer el proyecto de la nueva ordenanza sobre Contaminación Acústica y Vibraciones, conocida como ordenanza del Ruido, que será llevada a mesa del ruido antes de final de mes, para que pueda ser aprobada inicialmente en el pleno de marzo, donde se prevé abrir un periodo de alegaciones.

La nueva normativa ha sido revisada después de 27 años por la Oficina del Plan General y se presenta, tras superar el proceso de consultas previas y participación ciudadana e incorporar los informes municipales con un conjunto de medidas que coordinadas para armonizar la convivencia entre los vecinos y las actividades lúdicas y regular otras actividades que no estaban contempladas en la anterior. Como principal novedad, suben las sanciones.

En el documento se recogen medidas para combatir la contaminación acústica en el interior de las viviendas, en actividades en la vía pública y en espacios abiertos. También se contemplan aspectos como por problemas derivados de instalaciones inadecuadas en edificios o por aparatos de aire acondicionado. Como novedad se contará con un procedimiento para atender a este tipo de denuncias y un régimen sancionador.

Centro y Casco Antiguo

La portavoz del equipo de Gobierno, Mari Carmen de España explicó que la nueva ordenanza ha tenido en cuenta especialmente la reciente modificación del Plan Especial del Centro Tradicional, y el Plan Especial del Casco Antiguo. De forma que tanto las modificaciones en los instrumentos de planeamiento como la ordenanza formen un conjunto de medidas que, coordinadas, permitan la pacífica convivencia entre los vecinos y las actividades lúdicas, que han sido las principales motivaciones de esta revisión.

Respecto a los cambios propuestos, la también edil de Urbanismo destacó que «hay 27 propuestas vecinales de las cuales se han admitido casi en su totalidad, como novedades incorporadas se han ampliado las infracciones, incrementando las sanciones que se describen en leves, graves y muy graves». En el caso de las sanciones, en algunos casos se ha multiplicado por ocho con respecto a la anterior normativa.

En relación a las fiestas de Hogueras, la nueva ordenanza contempla un límite de 90 decibelios y las mascletás no podrán superar los siete minutos. Con respecto al 'tardeo' -que hace 27 años no existía- la edil apuntó que «hay una nueva incorporación en el artículo 34 de la ordenanza que se refiere a los locales al aire libre y al tema de las terrazas, se va a exigir un estudio acústico que debe reflejar tanto el interior como el exterior en terraza». Además, incidió en que «cualquier actividad en el exterior de la vía pública que lleve consigo una alteración del ruido, como pueden ser las despedidas de soltero que lleven una charanga será sancionado si no han pedido la autorización».

Respecto a la forma en la que se va a medir el ruido, los locales de nueva apertura tendrán que incorporar a partir de ahora los sonómetros. Lo mismo que tendrán que hacer los actuales pubs o bares cuando vayan a renovar la licencia anual. Otro de los aspectos que se contemplan y que llega tras muchas denuncias de los vecinos es el nivel de ruido permitido dentro que afecta a viviendas cercanas. Hasta ahora era de 30 decibelios y se reducirá a 25, con lo que los pubs y discotecas de las zonas de ocio tendrán que adaptarse para que la música no llegue a las viviendas.