Las Monjas de la Sangre ya custodian la Santa Faz tras relevar a las Clarisas

Visita del alcalde al monasterio de Santa Faz, este fin de semana. / l. p.
Visita del alcalde al monasterio de Santa Faz, este fin de semana. / l. p.

El alcalde visita a las nuevas moradoras del monasterio para poner el Ayuntamiento a disposición de las religiosas

AGENCIAS / C. C.ALICANTE.

Las Monjas de la Sangre ya custodian la Santa Faz después de recibir el testigo de las hermanas Clarisas, que dejaron el monasterio alicantino después de 500 años junto a la reliquia. Las nuevas moradoras recibieron este fin de semana al alcalde de la ciudad, Luis Barcala, que realizó la primera visita oficial días después de que las nuevas custodias de la faz divina llegaran al templo.

El primer edil quiso «dar su máximo agradecimiento a las Clarisas, por los quinientos años de servicio a Alicante y a las tradiciones de nuestra ciudad». El alcalde se mostró satisfecho de un relevo que ha vivido en primera persona en las últimas semanas y celebró que la opción elegida haya sido la de las Monjas de la Sangre por su histórica vinculación a la ciudad. «El fin de la visita era ver que estaban bien, ponernos a su disposición y explicarles, como patronos, cuales son los deberes que tiene el propio Ayuntamiento, además de charlar de las cuestiones del día a día en el monasterio», reveló el primer edil.

Barcala se puso a su disposición para todas aquellas cuestiones que puedan surgir durante las próximas semanas y aseguró que el equipo de gobierno estudiará algunas de las inquietudes de las hermanas, como es la posibilidad que el Convento de las Monjas de la Sangre, tenga un uso social, como es un posible comedor.

Aunque no hay fecha exacta, el alcalde afirmó que el deseo del equipo de gobierno de ubicar en el convento el Museo de la Semana Santa se hará efectivo en este mandado. «Para ello hemos puesto en marcha los mecanismos para que se elabore una memoria y un anteproyecto, con la pretensión de obtener el máximo aprovechamiento del patrimonio de la Semana Santa».

Las once Monjas de la Sangre de Alicante asumieron el 2 de julio la custodia de la reliquia de la Santa Faz en el monasterio, después de que la federación de Clarisas comunicase al Vaticano que renunciaba a continuar con esa tarea, tras más de cinco siglos al frente, por la falta de vocaciones.

El dean de la concatedral de San Nicolás, Ramón Egio, anunció la noticia la pasada semana junto al propio alcalde. El religioso explicó que ante la «escasez» de vocaciones de las Clarisas les era «imposible» continuar con la «guarda y custodia» de la reliquia. Por ello, la federación de las Clarisas solicitó a la Santa Sede la «supresión» de la orden de la Santa Faz. Finalmente, optaron por trasladar a la comunidad de las once Monjas de la Sangre, desde su convento en el centro de Alicante, hasta el monasterio de la Santa Faz, lugar donde ya desempeñan su labor y donde cada año recibirán la visita de miles de alicantinos.