La ministra Robles y la rehén rescatada de la embajada por los boinas verdes

La ministra de Defensa, Margarita Robles, saluda a los participantes en los ejercicios de rescate. / efe
La ministra de Defensa, Margarita Robles, saluda a los participantes en los ejercicios de rescate. / efe

El acuartelamiento de Alicante recrea un ejercicio con helicópteros y equipos de asalto bajo la atenta mirada de la titular de defensa

ANTONIO MARTÍN ALICANTE.

Un equipo operativo de los boinas verdes del Ejército español rescató ayer a una rehén secuestrada y amenazada de muerte por un grupo terrorista en suelo hostil, en un ensayo que fue vivido de cerca por la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Este ejercicio fue desarrollado en el acuartelamiento 'Alférez Rojas Navarrete' de Alicante con la participación de varios helicópteros, entre ellos uno de transporte Chinnok y un 'Tigre' de asalto, para recrear la liberación de la rehén de una delegación diplomática en terreno enemigo.

Tras seguir en primera persona el ejercicio, Robles destacó la preparación «absolutamente intensa» de esta unidad de elite y «el nivel de riesgo máximo y su sentido del trabajo y de la entrega», antes de añadir que el grado de eficacia hace que el MOE sea «puntero a nivel europeo y en la Alianza Atlántica».

La ministra vio el despliegue de varios vehículos desde helicópteros y la actuación de tiradores de precisión camuflados entre la hojarasca y de un grupo de asalto con la ayuda de unidades caninas para la interceptación de los hipotéticos terroristas.

Junto al jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME), Francisco Javier Varela, y al responsable del MOE, el general Raimundo Rodríguez Roca, la ministra también montó en un helicóptero para el salto al agua del cercano pantano de Tibi (el más antiguo de Europa en funcionamiento) de efectivos en traje de neopreno y bolsas estancas para llevar el armamento. Antes del ejercicio, la ministra recorrió el cuartel y, entre otras unidades, le mostraron un puesto de mando de campaña con diverso material.

Entre éste, una de las dos únicas tiradoras de precisión del MOE, una brigada, le enseñó los fusiles que usan los boinas verdes y, especialmente, se detuvo en uno de alta precisión, un Acuracci AX del calibre 3,38 milímetros, que permiten alcanzar letalmente objetivos a 2.000 metros de distancia. De 6,2 kilogramos de peso y con unos proyectiles que salen a 826 metros por segundo, este arma de largo cañón cuenta con mira telescópica, visión nocturna y cámara térmica, y también de un supresor para disminuir el ruido con el fin de evitar descubrir la posición al enemigo.

La visita de Robles es la tercera de un ministro de Defensa a esta unidad de elite, tras las que efectuaron en su día Federico Trillo y Pedro Morenés. El MOE tiene 20 años de vida en los que ha protagonizado 136 relevos en el exterior, la mayoría en Afganistán (55) aunque también en Líbano (25), Bosnia (24), Irak (12), Mali (10), Kosovo (8) y la República Centroafricana (2).

Actualmente está presente en Irak, Afganistán y Líbano, y la ministra aprovechó la visita de ayer para escribir en el libro de honor de la unidad unas líneas que, hoy a la hora del desayuno, serán leídas al conjunto de la tropa.

Los boinas verdes o 'guerrilleros' (así se autodenominan) son soldados expertos en operaciones que, por su alta especialización, no pueden ser desarrolladas por otras unidades, como el rescate de rehenes, reconocimientos especiales o capturas de jefes de redes criminales en territorio hostil.