Mazón acusa a Puig de «callar» ante el copago del Júcar-Vinalopó a regantes

Imagen de archivo del trasvase Júcar-Vinalopó, que llegó al municipio de Moixent en el año 2010. / LP
Imagen de archivo del trasvase Júcar-Vinalopó, que llegó al municipio de Moixent en el año 2010. / LP

El presidente de la Diputación calificó el asunto de «grave» tras la obligación impuesta a los usuarios de cambiar la toma del agua

EFEALICANTE.

El presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón, del Partido Popular (PP) acusó al president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, del Partido Socialista del País Valenciano (PSPV-PSOE), de «callar» ante la posibilidad de que el Gobierno central imponga un pago a los regantes y usuarios del Júcar-Vinalopó.

Mazón arremetió contra el riesgo de «inventar el concepto del copago del trasvase» y calificó la situación de «grave» después de que a los usuarios, «que se lo han currado» para traer agua del Júcar, ya se les obligara a cambiar la toma del agua, desde Cortes de Pallás a Cullera, para que ahora «tengan que pagar».

«El Gobierno de España lo quiere poner en marcha y ellos (el Consell) se callan para no protestar» ante el presidente Pedro Sánchez, en opinión de Mazón.

El representante 'popular' destacó la actitud de consenso de su propio partido

También se refirió al Tajo-Segura, que ve «politizado» por el PSPV-PSOE, partido del que advirtió de que tiene en mente «darle la puntilla final».

Frente a esta amenaza, la Diputación de Alicante impulsará la Mesa Provincial del Agua, recordó Mazón al tomar la palabra en un mitin ante un millar de personas protagonizado por el líder nacional del partido, Pablo Casado.

A este acto, en un ambiente casi preelectoral, asistieron el secretario general del partido, Teodoro García Egea; la vicesecretaria de Organización, Ana Beltrán; y el expresidente de la Diputación Provincial, César Sánchez, quien fue alabado en varias intervenciones, entre ellas la del propio Mazón.

Además de Casado en el cierre y de Mazón poco antes, tomaron la palabra la líder del partido en la Comunitat, Isabel Bonig, el presidente provincial del PP, Eduardo Dolón, y el alcalde benidormí, Toni Pérez.

Mazón insistió en la idea de que los socialistas tratan de «expropiar la gestión de un trasvase que no existe (el Júcar-Vinalopó) de los propios regantes» en un contexto en el que el sureste español corre el riesgo de convertirse en la «zona más desértica de Europa».

Ante Casado, explicó que en Alicante el PP ha demostrado que sabe «pactar, trabajar y defender lo nuestro», siempre «renunciando a cosas» porque llegar a acuerdos con otros partidos «no es fácil».

Frente a esta actitud de consensos del PP, según Mazón, las izquierdas «se pelean entre ellas» y dejan de lado «las grandes amenazas», como es la citada carestía del agua.

Del gobierno valenciano del Botànic II, dijo que es «más pequeño y está más fracturado y radicalizado que nunca», y aseguró que el PP actuará ante sus políticas al igual que lo hizo en los últimos años con César Sánchez al frente de la Diputación Provincial de Alicante. «Quiero dar las gracias por esta gran labor a una persona, a César Sánchez, que ha defendido a la provincia de Alicante», señaló el 'popular' Carlos Mazón. Ello antes de citar algunas de las amenazas que siguen pesando sobre el futuro de la institución provincial, como son la Ley de Mancomunidades, el decreto de Plurilingüismo y la Ley de Servicios Sociales.

Para Mazón, aunque a los partidos de izquierda «se les llena la boca» con iniciativas para tratar de favorecer a la España despoblada, «¿qué sería sin las diputaciones» para esos territorios con pocos habitantes?

Además de subrayar que la tasa turística «no, en ningún caso» al «fastidiar al sector más competitivo y que más riqueza crea», adelantó que el PP recurrirá el reciente acuerdo del pleno del ayuntamiento de Dénia que obliga a saber valenciano como requisito indispensable para trabajar en el consistorio.

Y prosiguió con la idea de que el PP defenderá en los tribunales que eso incumple la Constitución Española por vulnerar la libertad de uso de la lengua.