El Marq dobla la seguridad de la exposición de Persia a petición del Museo de Irán

Seguridad en el Marq. / EFE
Seguridad en el Marq. / EFE

EFE ALICANTE.

Instalar vitrinas reforzadas, más detectores sísmicos y volumétricos y duplicar el número de vigilantes por sala son algunas de las medidas de seguridad adicionales que ha dispuesto el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) para blindar la exposición sobre la antigua Persia 'Irán: Cuna de Civilizaciones'.

Esta ambiciosa exposición, que se inaugurará mañana, consta de 195 piezas originales del Museo Nacional de Irán, entre ellas un gran vaso ceremonial de tres kilogramos de peso ('Ritón de oro'), una flauta en hueso del año 6.200 a.C., un Corán del siglo XVI y dos espectaculares estatuas de Darío el Grande y de un Príncipe Parto, entre joyas, cerámicas y otros fondos de altísimo valor.

El director de Seguridad del museo alicantino, Tomás Jiménez, desveló ayer que las autoridades iraníes han pedido medidas de vigilancia adicionales a los ya estrictos protocolos del MARQ, dependiente de la Diputación de Alicante y que cumple con las rigurosas normas marcadas por la Agencia de Protección. Entre ellas, han solicitado vitrinas reforzadas para determinadas piezas de gran valor histórico, añadir detectores sísmicos y volumétricos a los ya existentes para algunos de sus tesoros y multiplicar por dos el número de agentes de seguridad presentes en cada una de las tres salas de la exhibición temporal.

Estas medidas se añaden a las actuales del MARQ, con más de un centenar de cámaras de visión de distintas tecnologías. Según el director de Seguridad, muchas de las cámaras son inalámbricas para cubrir al cien por cien las salas, sin dejar ningún ángulo muerto.