Los juzgados confirman que el puerto no es el causante de la contaminación

Imagen de la actividad de carga y descarga de graneles en el puerto de Alicante. / l. p.
Imagen de la actividad de carga y descarga de graneles en el puerto de Alicante. / l. p.

El proyecto de las naves cerradas para el movimiento de graneles sigue adelante a pesar de que una sentencia da la razón a la APA

EFE / C. C. ALICANTE.

El puerto de Alicante cumple con la normativa medioambiental en el movimiento de graneles al aire libre y no es el causante de la superación de los límites de contaminación en la ciudad, ya que existen días en los que no se realizan actividades portuarias y se superan esos límites de calidad del aire.

Estas consideraciones quedan recogidas en una sentencia de los juzgados de Alicante sobre el recurso presentado por una asociación de consumidores para impugnar la autorización administrativa de emisiones a la atmósfera concedida al puerto por la Generalitat, según informaron ayer fuentes de la Autoridad Portuaria.

El juzgado desestima el recurso planteado y reconoce que la superación de los límites de calidad del aire no es causada por el puerto de Alicante, ya que existen días en los que no se realizaban actividades portuarias y, sin embargo, se superaban esos límites.

Los medidores medioambientales detectan la concentración de partículas en la atmósfera, pero no discriminan la procedencia de esa contaminación, según indican. El de Alicante, único puerto de España que cuenta con una autorización de este tipo, asegura que se pone de manifiesto que, a pesar de que la Autoridad Portuaria siga adelante de forma voluntaria con la construcción de las naves cerradas, no sería obligatoria su construcción al haber quedado acreditado el cumplimiento de la legislación en materia medioambiental.

La sentencia también constata la falta de realidad del informe pericial aportado por la asociación y no prueba que las emisiones supongan un riesgo o vulneración de los derechos reconocidos en la Constitución, según las fuentes.

El puerto tiene «un control estricto» de las emisiones y cumple «con precisión» los protocolos de parada automática de las descargas de graneles cuando se superan los niveles, si bien en ocasiones esas superaciones no son producidas por estas actividades, añade. La Autoridad Portuaria (APA) sugirió colocar las estaciones medidoras en arco, junto al límite del puerto y la ciudad, en lugar de en cruz, como marca la normativa, ya que así es más precisa la identificación del impacto que la manipulación de graneles tiene para la ciudad. Con esta sentencia judicial queda probado que son otros muchos factores al margen de los graneles los que producen contaminación en Alicante. Los residentes de los barrios cercanos al puerto han denunciado en los últimos años este problema, pero el presidente de la Autoridad Portuaria insistió esta semana en que esta carga de materiales al aire libre no es el problema. A pesar de todo, el proyecto de la construcción de las naves sigue adelante.