El Hércules solo dispone de cuatro fichas profesionales

Lluis Planagumà y Javier Portillo observan un entrenamiento del Hércules en el Rico Pérez. / hércules cf
Lluis Planagumà y Javier Portillo observan un entrenamiento del Hércules en el Rico Pérez. / hércules cf

La renovación de varios de sus jugadores acota la posibilidad de reforzarse por eso el cuerpo técnico reconoce que el margen de error es muy limitado

B. CLIMENTALICANTE.

La Segunda B tiene muchos obstáculos, por eso a la categoría se la conoce como el pozo del fútbol español. Uno de ellos es la limitación de fichas profesionales. O lo que es lo mismo, solo se puede disponer de dieciséis jugadores mayores de veintitrés años. Lo que comprime mucho las opciones.

La prioridad de Javier Portillo, Director Deportivo del Hércules, fue desde que acabó la temporada mantener la base del equipo que logró alcanzar la final por el ascenso. Comenzando por el entrenador.

Tras renovar a Planagumà, el cuerpo técnico logró la renovación de Ismael Falcón, Diego Benito y Samuel Llorca. Además de firmar a Pablo Íñiguez y Jesús Alfaro, que estuvieron cedidos en la pasada campaña.

El problema es que al mantener a trece profesionales de la temporada anterior, solamente queda hueco para cinco fichajes, al margen de las fichas para los más jóvenes.

Una de ellas ya tiene nombre, Felipe Alfonso, lateral derecho del Alcorcón, que es hasta ahora la única cara nueva del Hércules. Lo que significa que ya son catorce los jugadores que tienen contrato de cara al inicio de la Liga.

Por lo tanto, Portillo solo dispone de cuatro fichas libres. Por eso desde el club son conscientes de la importancia de acertar con los refuerzos. Serán pocos, pero deben servir para incrementar el nivel actual de la plantilla.

En principio deben llegar un lateral izquierdo, un centrocampista de perfil creativo, un extremo izquierdo y un media punta. Eso sin contar las altas Sub´23, en ese capítulo está previsto que se incorpore un meta para competir con Falcón y un cuarto defensa central.

Una vez que se cubran estas necesidades, todo puede suceder. Incluso que algún jugador con contrato en vigor pueda rescindir antes de finales de agosto, para abrir las puertas a otro refuerzo de última hora.

En este capítulo el cuerpo técnico del club se muestra muy precavido y no quiere deslizar ningún nombre. Pero es obvio que Juli y Jona, los dos de perfil ofensivo, son los dos futbolistas que en caso de ser necesario, podrían abandonar la entidad rescindiendo su contrato.

Va a ser un verano largo, aunque la pretemporada del equipo no comenzará hasta el 22 de julio.