El granizo daña cultivos en varios municipios de la Vega Baja

Granizo en la Vega Baja. / lp
Granizo en la Vega Baja. / lp

Los agricultores de cítricos se ven afectados en algunos puntos de la provincia pero Asaja mantiene que la lluvia ha sido «una bendición»

EFEALICANTE.

El granizo que sorprendió el martes por la tarde a algunos municipios de la comarca alicantina de la Vega Baja causó daños en cultivos de cítricos -limones, naranjas o mandarinas- en varios puntos como la pedanía oriolana de La Matanza, Rafal o Callosa de Segura.

A falta de una valoración económica, desde Asaja aseguran que estas zonas se vieron afectadas por la tormenta. El presidente de la patronal en Alicante, Eladio Aniorte precisó que «no hay que lamentar grandes daños en la huerta de la Vega Baja, aunque, para el agricultor afectado, sí supongan un daño importante». No obstante, las últimas lluvias han sido muy bien recibidas por el campo alicantino. «Esta agua es una bendición del cielo, muy beneficiosa para el campo, porque estábamos totalmente perdidos», añadió Aniorte.

Según la estación meteorológica de 'MeteOrihuela', en la tarde del martes se acumularon 22,6 l/m2 en Rafal y 20,6 l/m2 en Callosa de Segura, mientras en Orihuela Costa se registraron 9,4 l/m2 y en el casco urbano 7,4 l/m2.

El responsable del Departamento de Seguros de Asaja Alicante, Antonio Gascón, explicó que «durante estos días los productores irán realizando sus declaraciones de siniestro para que se pueda peritar el daño y establecer la indemnización económica que les corresponde». Gascón recordó que hasta el próximo 15 de septiembre se puede contratar el seguro agrario de cítricos, y destacó también la importancia que posee contar con un seguro para hacer frente a los daños que provocan los cada vez «más frecuentes y variables accidentes meteorológicos».

Respecto a los efectos de las lluvias en el campo de Elche, fuentes de Asaja afirmaron que el agua caída ha sido muy buena para cultivos como el granado, cuyas variedades más tempranas empezarán en breve a recolectarse. «Para la variedad estrella, la Granada Mollar, habrá que esperar hasta finales de septiembre», añadieron. Las precipitaciones en el área ilicitana, como en la mayor parte de la provincia alicantina, han sido muy desiguales. «Hay puntos en los que apenas ha llovido y en otros se han recogido muchos más litros», según el presidente de Asaja Elche, Pedro Valero.

En el Medio Vinalopó, la lluvia «permitirá a la uva de mesa superar el estrés hídrico provocado por el calor y la falta de agua en cantidad y calidad suficiente», destacaron desde la patronal. Sí hubo pedrisco en Aspe, pero éste no fue de gran importancia, por lo que puede haber algún daño puntual en la variedad Victoria, que se encuentra en pleno momento de recolección.