El Gobierno manchego recurre el último envío del Tajo

E. P. / C. C.

Mientras las instituciones alicantinas luchan porque se mantengan activos los trasvases que llevan agua a las zonas de sequía, las manchegas hacen lo propio para tratar de poner fin a los envíos de agua del río Tajo. El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha aprobará hoy un recurso contra el último trasvase aprobado del Tajo al Segura y contra los planes de sequía aprobados meses atrás por el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Así lo aseguró ayer el presidente del Gobierno regional manchego, Emiliano García-Page, durante una conferencia de prensa en la Facultad de Periodismo de la UCLM en Cuenca. En concreto, el primero de los recursos que aprobará esta mañana el Consejo de Gobierno será contra el último trasvase aprobado del Tajo al Segura y que, tal y como argumentó García-Page, «no sólo es injusto sino además profundamente ilegal», incluso conforme a «una ley que queremos modificar».

El segundo recurso, explicó, se dirigirá a los planes de sequía aprobados meses atrás por el Ejecutivo central del Partido Popular y por el que se dejó fuera a zonas de esta región «que tendrían que ser tan beneficiarias de estas ayudas como otras». Según el dirigente manchego, «no se ha ayudado en Cuenca, Ciudad Real o Albacete y sí en Murcia o Alicante», a pesar de tener «las mismas condiciones y circunstancias».

Además, recordó que la Junta manchega también acudirá a Bruselas y presentará ante la Unión Europea un recurso «importante y extraordinario» en materia hídrica por los trasvases que se están produciendo. Derivaciones que, a su juicio, «van en contra de la legislación y de las directivas europeas», que «no son retóricas» sino que «son normas de obligado cumplimiento» en España. La nueva guerra del agua está servida, mientras tanto, los agricultores consideran «vital» que el trasvase no se paralice.