La Feria del Libro de Alicante, en el aire a tres meses de la fecha prevista

Una de las librerías participantes en la Feria del Libro en el paseo de Soto. / a. d.
Una de las librerías participantes en la Feria del Libro en el paseo de Soto. / a. d.

Los recortes en el presupuesto y las discrepancias por el lugar y el momento de su celebración ponen en riesgo la edición de 2019

EFE / C. C.

La tradicional Feria del Libro de Alicante está tratando de sobrevivir en los últimos años a las dificultades económicas a las que tiene que hacer frente. Ahora, a falta de tres meses para la fecha prevista para la edición de 2019, su celebración está en el aire por falta de fondos.

El presidente de la Asociación de Empresarios Libreros y Papeleros de Alicante, José Antonio López Vizcaíno, busca ayudas entre diferentes instituciones, como la Generalitat o la Diputación Provincial, para que colaboren en la organización del evento. El responsable afirmó que, en caso de no conseguir su apoyo, «no será posible llevarla a cabo».

Vizcaíno confirmó que el Ayuntamiento de Alicante ha rebajado el presupuesto destinado a la feria, de los alrededor de 24.000 euros que se presupuestaron el año pasado a 6.000 de esta edición. «No podemos volver a un modelo en el que los libreros deben costear los 575 euros que vale instalar cada caseta», lamentó el presidente de la asociación.

Los dos últimos años, la feria recibió ayudas municipales a instancias, primero del concejal de Guanyar Daniel Simón, en 2017, y el año pasado de la edil socialista Gloria Vara. El cambio de Gobierno al frente del Ayuntamiento, que se produjo precisamente pocos días antes de la celebración de la feria de 2018, ha conllevado una modificación de la partida destinada a su organización.

Preguntada a este respecto, la concejala de Cultura, María Dolores Padilla, optó por «no comentar una negociación que todavía está en marcha». Sin embargo, al parecer, los motivos económicos no son los únicos que entran en liza.

Vizcaíno manifestó que en torno a la feria tuvo lugar una reunión con todas las partes implicadas el pasado mes de octubre, y en ella el consistorio comunicó que prefería montar las casetas en el mes de marzo y en la plaza de Séneca. En 2017 se celebró en julio y el año pasado, en abril, siempre en el paseo de Soto. El cambio de fechas y de ubicación no fue del agrado del presidente de los libreros puesto que «ninguna feria se monta antes del 23 de abril, que es cuando llegan las novedades editoriales, y Séneca no es una zona comercial y de paso como Soto», explicó Vizcaíno.

Estas desavenencias desembocaron en un encuentro propiciado por el presidente de los libreros con el alcalde de Alicante, Luis Barcala, quien, tal como afirma Vizcaíno, le encomendó todo el operativo. Desde ese momento, todas las librerías están a la expectativa, tanto las pertenecientes a la asociación, grandes superficies incluidas, como las que integran el Gremio de Libreros Independientes de las Comarcas Alicantinas o las independientes.

 

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