Destinan 300.000 euros para regenerar el terreno del incendio de Beneixama

Un afectado muestra parte de los terrenos calcinados en el incendio de julio en Beneixama. / Jesús signes
Un afectado muestra parte de los terrenos calcinados en el incendio de julio en Beneixama. / Jesús signes

El Consejo de Ministros aprueba la declaración de emergencia de las obras de restauración de una superficie forestal de alto valor ecológico

EPALICANTE.

El Consejo de Ministros aprobó ayer la declaración de emergencia de las obras de restauración hidrológico-forestal, a las que destinará en torno a 700.000 euros, tras los incendios forestales que afectaron a Beneixama, a varios municipios del Real Sitio de San Ildefonso y Palazuelos del Eresma (Segovia) y a Almorox (Toledo). En el caso del incendio de la sierra alicantina, serán casi 300.000 euros para tratar de regenerar parte del terreno que ardió en julio.

La ministra portavoz en funciones, Isabel Celaá, precisó en una rueda de prensa tras la reunión que el gasto de esta actuación será «cercano a los 700.000 euros», con los que se contribuirá a la restauración de las 2.000 hectáreas de una superficie afectada con valor natural. En concreto, en estas áreas quemadas figuran zonas de alto valor ecológico, con fauna y flora típicamente mediterránea y con zonas dentro de parques o espacios naturales protegidos, como Guadarrama, o incluidos en la Red Natura 2000.

El objetivo de los trabajos es disminuir el aporte de cenizas y el arrastre de suelo para tratar de ayudar a restablecer la vegetación que existía en la zona antes del incendio, así como garantizar el suministro de agua potable y evitar la proliferación de plagas y de procesos erosivos, como consecuencia del debilitamiento y pérdida de la cubierta forestal.

Evitar erosión y plagas

Las obras de restauración contemplan, entre otras actuaciones, el apeo de pies quemados, construcción de fajinas y acolchados para evitar la erosión en laderas, reparación de caminos y adecuación de infraestructuras para posibilitar el tránsito de pistas forestales o la instalación de cajas nido para evitar la propagación de plagas.

En estos incendios, además de la pérdida intrínseca del valor ecológico y económico del sistema forestal, se elimina la función protectora de la vegetación que origina el desencadenamiento o aceleración de procesos de erosión en sus diversos tipos, especialmente en localizaciones con fuertes pendientes y en suelos erosionables.

En concreto, el incendio forestal declarado en Beneixama se declaró el pasado 15 de julio de 2019 y afectó a 862 hectáreas de superficie forestal de gran valor ecológico, representada por flora típicamente mediterránea, como pinares de pino blanco, encinar y sabinar. Ese fuego afectó a 425 hectáreas del ámbito territorial del LIC -terreno forestal protegido- 'Els Alforins', caracterizado por la presencia de aves incluidas en la directiva europea relativa a la conservación de especies silvestres, como águila real, búho real, alcaraván común o halcón peregrino, así como plantas endémicas de la zona.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación detalló ayer que destinará 299.910 euros para las actuaciones hidrológico-forestales de este incendio que afectó a la sierra alicantina.