Denuncian el aumento de locales de apuestas en barrios humildes y cerca de colegios

Una casa de apuestas situada en el centro de Alicante. / c. c.
Una casa de apuestas situada en el centro de Alicante. / c. c.

La nueva plataforma contra el juego pide una distancia mínima de un kilómetro entre los salones y centros de salud o educativos

C. C. / E. P.

Varios sectores de la sociedad alicantina se han unido para denunciar el creciente número de locales de apuestas en la ciudad, principalmente en barrios humildes. Según los expertos, lo que busca este tipo de negocios es atraer un público vulnerable y fácil de convencer.

Además, ahora el problema se traslada a los menores, un sector donde también crece la ludopatía. La nueva plataforma contra el juego Vida Libre anunció ayer que presentará enmiendas a la ley valenciana del juego para que se amplíe hasta los 1.000 metros la distancia mínima de las casas de apuestas respecto de centros escolares y centros de salud.

En la rueda de prensa de presentación de esta asociación , alertaron que los datos son «alarmantes» en la ciudad de Alicante, donde el 26 por ciento de los pacientes por ludopatía son menores de edad; el 17% de los niños de 13 años realizan apuestas, mientras que esa cifra aumenta hasta el 50% para los chicos de 17 años.

La plataforma Vida Libre está formada por asociaciones de vecinos y partidos políticos -como Compromís, Esquerra Unida, Podemos o PCE-. A través de estos últimos tienen previsto elevar enmiendas a la norma valenciana del juego con el principal objetivo de que no haya un salón de juego a menos de un kilómetro de colegios o centro de salud.

Negocio descontrolado

«No estamos vinculados a ningún partido político en exclusiva», precisó el portavoz Álvaro Castaños, que abrió la puerta a la integración de otras formaciones. Explicó que la plataforma surge por la preocupación ante la apertura «incontrolada» de casas de apuestas en Alicante y por el «bombardeo sistemático de la publicidad».

A través de Podemos y de Compromís, la plataforma enmendará la ley valenciana para que la distancia mínima hacia los centros de salud y los centros educativos sea de 1.000 metros. Además, instará a que la Comisión del Juego acoja en su seno, además de a la patronal y a los sindicatos, a las asociaciones de afectados y a las entidades que tratan la ludopatía. Finalmente, pedirán que se adopten medidas de protección hacia los menores y «fundamentalmente que se les impida apostar en las máquinas en locales de hostelería, donde no existe un control de acceso pero donde debería haber mecanismo de desactivación».

Revisión del Plan General

En ese sentido, Álvaro Castaños anunció que Guanyar presentará una moción al pleno del próximo jueves para que el Ayuntamiento de Alicante modifique su Plan General y adapte esa distancia mínima de 1.000 metros hacia los centros de salud y educativos. Como ejemplo de ello, el presidente de la Asociación de Vecinos del PAU 2, Pablo Fernández, detalló que ese barrio es el que concentra un mayor número de centros educativos en la Comunitat Valenciana, con hasta seis escuelas o institutos en menos de un kilómetro y allí se está instalando un local de apuestas que quedará a menos de 50 metros del futuro centro de salud.

Por su parte, desde asociación Vida Libre explicaron que en estos momentos se está tratando a 135 personas en Alicante capital. Además, precisó que el gran volumen de personas afectadas juega a las tragaperras, a las apuestas en internet o a la ruleta electrónica. La edad media de los afectados es de 22 años y un 26 por ciento son menores de edad.