Concentración en Bonnysa por la muerte de un empleado en su primer día de trabajo

Unos ochenta trabajadores de la empresa agroalimentaria de Mutxamel se concentran en las instalaciones de la firma. / EP
Unos ochenta trabajadores de la empresa agroalimentaria de Mutxamel se concentran en las instalaciones de la firma. / EP

El comité de empresa de la compañía organiza el paro a las puertas de la sede de la hortofrutícola, situada en el polígono industrial de Mutxamel

EFEALICANTE.

La planta en Mutxamel de la hortofrutícola Bonnysa, que produce tomate fresco, paralizó ayer la actividad durante 15 minutos con motivo de una concentración de homenaje al empleado fallecido en su primer día de trabajo a principios de agosto por, supuestamente, un golpe de calor.

La concentración la convocó el comité de empresa entre las 9.45 y 10.00 horas a las puertas de la sede de la compañía, en el polígono industrial de Mutxamel, y la secundó toda la plantilla que trabaja en esta época del año (temporada baja), unos 160 trabajadores, y la dirección, que detuvo el proceso productivo.

El trabajador, de nombre Miguel Ángel, cumplía el pasado 2 de agosto su primer día en uno de los almacenes de Bonnysa cuando se sintió indispuesto y fue encontrado inconsciente en el vestuario.

Fue ingresado en el hospital universitario de Sant Joan d'Alacant y a los pocos días falleció, aunque las causas exactas se desconocen hasta que esté el resultado de la autopsia.

Para la delegada de Prevención del comité de empresa Silvana Puga, la principal hipótesis es un golpe de calor porque la víctima se quejaba de las altas temperaturas, le temblaban las piernas, bebía agua repetidamente y se fue solo al vestuario antes de que fuera hallado inconsciente en ese lugar.

Recordó que el 2 de agosto había una intensa ola de calor y explicó que el almacén cuenta con ventiladores «como los que hay en casa» y no de un sistema de evacuación de calor específico para recintos productivos.

Además, indicó que al empleado se le dio una bata de papel que incrementa la sensación de calor, especialmente en el turno de tarde, que es cuando se registran valores más elevados.

La delegada de Prevención explicó que personal del Instituto Valenciano de Seguridad y Salud en el Trabajo (Invassat) estuvo ayer en el almacén haciendo mediciones de temperaturas, pero puntualizó que no hacía tanto calor como aquel fatídico día 2 de agosto.

A la espera del resultado de la investigación del Invassat y de la autopsia, el comité de empresa elevará una denuncia a la Inspección de Trabajo.

Por su parte, María José Laminos, del departamento de Recursos Humanos de Bonnysa, comentó que se trata de un accidente laboral, aunque no está constatado que se trate de un episodio de golpe de calor, y subrayó que la compañía está «muy preocupada por la familia» de la víctima.

A continuación, pidió aguardar al resultado de la autopsia y del estudio del Invassat. Pero, en todo caso, descartó que dentro del almacén haya «estrés térmico».

A este respecto, incidió en la idea de que la empresa está «muy tranquila» porque cumplió con su tarea de ofrecer «en su primer día» a Miguel Ángel «toda la información en prevención» e insistió en que se desconoce la causa que provocó finalmente la muerte del trabajador.