Casi un centenar de multas en la primera noche de control contra el botellón

Agentes de la Policía Local durante un control contra el consumo de alcohol en la calle, el viernes en Alicante. / l. p.
Agentes de la Policía Local durante un control contra el consumo de alcohol en la calle, el viernes en Alicante. / l. p.

El refuerzo policial en la zona de ocio del centro se salda con decenas de sanciones a jóvenes y a locales que permiten sacar bebida a la calle

EFE / C. C. ALICANTE.

El botellón se ha terminado en las calles del centro de Alicante, o al menos esa la intención del Gobierno municipal, que desde este fin de semana ha ordenado a la Policía Local que realice más controles y seguimiento al consumo de alcohol en la vía pública. La primera noche se saldó con casi un centenar de sancionados, principalmente en el entorno de 'El Barrio'.

Las actas levantadas durante la primera madrugada estuvieron relacionadas con el consumo de alcohol en la vía pública, por orinar, sacar bebidas fuera de los locales y consumir sustancias estupefacientes.

El operativo arrancó a las 21 horas del viernes con un amplio refuerzo policial en veinte puntos de la ciudad para controlar de manera fija y móvil las zonas de ocio, hacer frente al consumo de alcohol en las calles y vigilar sitios de concentración de jóvenes, especialmente en el casco antiguo y el centro.

En esa primera noche, el operativo se saldó con la denuncia de 90 personas, 69 de ellas por consumir alcohol en la vía pública o a establecimientos por permitir a los clientes consumir bebidas en calle. Otras cinco fueron por consumo de sustancias estupefacientes, cuatro por miccionar en la vía pública y dos multas de tráfico por carecer de la documentación. Cifras similares se manejaron durante la noche de ayer sábado, aunque todavía no las ha publicado el consistorio.

El alcalde de Alicante, Luis Barcala, valoró el desarrollo de estos primeros días de refuerzo policial contra el botellón y anunció que «continuará en nuestra ciudad hasta erradicar esta práctica realizada por los jóvenes en Alicante».

Según fuentes policiales las primera denuncias, con sanciones de 90 euros cada una, se interpusieron por botellón a las 22,30 horas y continuaron hasta las tres de la madrugada. El mayor número fue en el casco antiguo, donde se concentran los locales de ocio, en las calle del Carmen, Maldonado y de las Monjas y e Plaza Quijano.

De las denuncias a los establecimientos por permitir a los clientes consumir bebidas en la vía pública, que tienen sanciones de 300 euros, dos fueron en el mismo local situado en la calle del Carmen, y se levantó un acta a un pub por tener un concierto en directo sin autorización.

El concejal de Seguridad recordó que el objetivo de este dispositivo «es conseguir que los menores no consuman y los mayores no lo hagan en las calles, porque la ordenanza no lo permite, para acabar así con el botellón en nuestras calles y convertir Alicante en una referencia para otras ciudades». Los agentes también se ocuparon de disolver varias peleas entre jóvenes.