El Castell de l'Olla de Altea asombra a miles de espectadores en su 33 edición

Castell de l'Olla, en Altea. / LP
Castell de l'Olla, en Altea. / LP

La cofradía que organiza la exhibición de fuegos artificiales utilizó en esta ocasión plataformas creadas con materiales biodegradables

EPALICANTE.

El Castell de l'Olla de Altea asombró a las más de 50.000 personas que se congregaron en la bahía de la localidad alicantina para contemplar este singular espectáculo de fuegos artificiales disparados desde el mar. En su 33 edición, el montaje, a cargo de Ricardo Caballero, ofreció media hora llena de efectos que arrancaron el aplauso de los asistentes logrados con materiales y estructura más ecológicos.

Al acto, que de celebra el segundo sábado de agosto coincidiendo con la festividad de San Lorenzo, asistieron, entre otros, los consellers de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Arcadi España, e Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital, Carolina Pascual. También el alcalde del municipio, Jaume Linares, quien destacó que el Castell es «uno de los eventos más destacados de la oferta turística y cultural de Altea».

Antes del disparo, la Cofradía del Castell de l'Olla entregó el sábado los premios Illeta d'Or por el apoyo a esta cita a Fundación CaixaAltea, Rover Alcisa, Grupo Imed y al periodista José Manuel Gironés.

A las 00.00 horas, se inició el espectáculo para el que en esta ocasión se emplearon nuevas plataformas de materiales biodegradables. Asimismo, para la carga pirotécnica, se introdujo el cartón en lugar del plástico y la empresa Indra colaboró en el acto.

Caballer, que recordó que la pirotecnia es «el espectáculo en directo puro», inundó la bahía con enormes palmeras, los impresionantes 'pavos reales' salidos del agua, formas de colores y otros efectos que consiguieron la ovación del público, que presenció este montaje en el mar y en el cielo en una noche de calor intensísimo.

El Castell de l'Olla se celebra en la playa del mismo nombre, frente a los jardines de Villa Gadea, donde se concentran cerca de 50.000 personas para disfrutar de este evento pirotécnico, único en el Mediterráneo, ya que se dispara desde el mar, gracias a unas plataformas que se instalan, a tal efecto, durante los días previos, a 300 metros de la línea de la costa.

En 2016, con motivo del 30 aniversario, tuvo el reconocimiento de UNESCO Mediterráneo, a través de la Comisión Española de este organismo internacional.

El Castell lo regula la Cofradía del Castell de l'Olla, organización sin ánimo de lucro, constituida en 1987 por un grupo de 22 cofrades que, año tras año, dedican su esfuerzo y cariño para que este evento, que posiciona la marca 'Altea' en toda España, siga celebrándose y no pierda su singularidad.