Barcala pide a la Generalitat que paralice el proyecto de los depósitos del Puerto

Vista desde la ciudad del Puerto alicantino, donde se pretenden construir los depósitos de carburante. / lp
Vista desde la ciudad del Puerto alicantino, donde se pretenden construir los depósitos de carburante. / lp

El PSPV local también se muestra en contra de los tanques de combustible y Puig dice que apoyará «la voluntad de la ciudad»

AGENCIAS / C. C. ALICANTE.

La posible instalación de grandes depósitos de carburante en el puerto de Alicante ya es el principal tema de actualidad en la ciudad. El alcalde pidió al Consell ayer que paralice la concesión de la licencia a la mercantil que pretende llevar a cabo el proyecto. Mientras tanto, los vecinos anuncian movilizaciones y hasta el propio grupo socialista en el Ayuntamiento se muestra en contra. Ximo Puig, por su parte, no fue tan contundente y, de momento, se pone de perfil.

En Alicante hay prácticamente unanimidad en la oposición a los tanques de combustible. El pasado viernes alzó la voz desde la oposición el portavoz de Guanyar, Pavón, y ayer lo hicieron también el PP y el propio PSPV. Este último, del mismo signo político que el presidente de la Generalitat, estamento del que depende la Autoridad Portuaria. Todos se oponen a la intención de la mercantil que quiere instalar los depósitos, sobre todo después de que ha ce dos décadas se retiraran los de Campsa.

El alcalde, el popular Luis Barcala, urgió a la Generalitat a que suspenda el proceso de tramitación de la licencia para la construcción de los tanques en la zona de poniente del puerto de la ciudad. El alcalde hizo este alegato en declaraciones a los periodistas durante el acto de presentación de la nueva línea de Cercanías Alicante-Villena, a la que también acudió el jefe del Consell, el socialista Ximo Puig, quien había indicado pocos minutos antes que la Generalitat «siempre apoyará la voluntad de la ciudad», expresada a través del Ayuntamiento.

El primer edil pidió que Puig convoque una reunión con todas las partes implicadas, desde el Estado por ser propietario del puerto al Ayuntamiento y la propia Generalitat, y también con las asociaciones vecinales y sectoriales, incluida la Universidad. Barcala señaló que la ciudad de Alicante apuesta por un modelo de industria tecnológica y de desarrollo de investigación, y no por «deshacer pasos». A este respecto, puso de manifiesto que la ciudad no quiere ese tipo de instalaciones, como lo demuestra que ya desmanteló los antiguos depósitos de Campsa y que hace unos años se logró parar una planta de biodiésel en la misma zona. Por ello, calificó de «mal augurio» este tipo de posibles «retrocesos» e instó a «no generar problemas cuando se ha acumulado toda esa experiencia con el puerto».

Por su parte, el jefe del Consell, Ximo Puig, no fue tan claro como su compañera y portavoz socialista municipal Eva Montesinos, que también pidió que el proceso se paralice. «En este caso y en cualquier otro, la Generalitat siempre apoyará la voluntad de la ciudad de Alicante» dijo Puig, que añadió que si se tratara de una instalación que pueda ser peligrosa, «jamás» contribuiría a su implantación, siempre en el marco de sus competencias. Según Puig, la Generalitat no ha recibido la documentación sobre el proyecto de los depósitos, a pesar de que la Autoridad Portuaria lo anunció el pasado mes de agosto.

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