Las aparadoras de Elche claman contra su «invisibilidad y esclavitud»

Aparadoras en Elche. / l. p.
Aparadoras en Elche. / l. p.

Exigen ser escuchadas por la Administración después de que no haya prosperado ninguna de las declaraciones aprobadas en el Congreso

EFE ALICANTE.

Las aparadoras de Elche, ciudad donde se estima que se fabrica el 40 por ciento del calzado de España, claman contra la «invisibilidad» que sufren y la «esclavitud» que suponen sus precarias condiciones laborales.

Una de las impulsoras de la Asociación de las Aparadoras de Elche, Isabel Matute, resumió las reivindicaciones de estas cientos de trabajadoras de la provincia de Alicante durante un acto organizado por Unidas Podemos y protagonizado por la número dos de este partido al Congreso por Madrid, Irene Montero. Matute denunció que las aparadoras llevan «40 años invisibilizadas» ya que nadie habla de sus condiciones laborales. Comentó que hasta hace muy poco «estaba normalizado ver a la madre, a la hija, a la hermana y a la tía en la cocina delante de una máquina -de zapatos- durante horas y horas».

Esta mujer, que arrancó los mayores aplausos del acto de Unidas Podemos en la ciudad ilicitana, insistió en el mensaje de que las aparadoras «no son trabajadoras sino esclavas».

Sin derechos

«No tenemos derechos ni contrato, y después de 50 años trabajando y aunque nos duelan los huesos, no tenemos derecho a una mínima pensión: Eso es ser esclavas», recalcó la portavoz del colectivo. Tras recordar que hay declaraciones aprobadas por unanimidad a favor de las aparadoras en el Congreso, el Senado y Las Cortes pero sin efectos prácticos, instó a que Elche y toda la comarca del Vinalopó «reconozcan la deuda histórica que tienen con sus mujeres aparadoras».

Entre las posibles soluciones para dar más ayudas al colectivo, Matute propuso nuevos impuestos a los empresarios del calzado «que se han enriquecido con nuestro trabajo».

El 40 por ciento del calzado de España se fabrica en Elche, «donde muchas mujeres aprenden desde niñas el oficio de forma ilegal porque no te pagan ni te hacen un contrato legal», protestó Irene Montero en relación a estas mujeres que trabajan «en condiciones pésimas de trabajo». Para sufragar estas partidas a favor de colectivos como las aparadoras, Montero desglosó las propuestas de Unidas Podemos en materia económica, como recuperar el dinero del rescate bancario mediante una subida del tipo nominal del impuesto de sociedades para los bancos hasta el 40 % frente al 30 % actual, elevar al 47 % el IRPF a las rentas que superen los 100.000 euros anuales y al 55 % las que superen los 300.000 euros y establecer un tipo efectivo mínimo del 15 % del impuesto de sociedades para grandes empresas.

Además de las aparadoras, también tuvo protagonismo en el acto de Unidas Podemos celebrado en el centro de congresos de Elche y con presencia del candidato autonómico, Rubén Martínez Dalmau, las camareras de piso de hotel, más conocidas como 'kellys'.

'Kellys' de Benidorm

Su portavoz en la ciudad de Benidorm, Yolanda García, urgió a aumentar los controles de salud laboral para evitar la situación actual que padece cada trabajadora, muchas de las cuales se ve obligadas, a diario, a limpiar hasta 27 habitaciones con contratos precarios, sin reconocimiento de las enfermedades específicas y bajos salarios.

También relató que el salario habitual ronda los 750 euros con un horario mucho más prolongado de lo reflejado en contratos con empresas externalizadas, lo que provoca «cesiones ilegales de trabajadoras», y eso pese a que últimamente se «baten récords de ocupación» y de beneficios por parte de los hoteles.