Alicante, ciudad mejor puntuada en «libertad económica» en 2019

Vista aérea de Alicante desde el entorno de Las Cigarreras. / a. d.
Vista aérea de Alicante desde el entorno de Las Cigarreras. / a. d.

Un estudio que mide áreas como la presión fiscal o la magnitud de la plantilla municipal la sitúa a la vanguardia de las capitales españolas

EFEALICANTE.

Alicante, Almería y Castellón son las ciudades con más puntuación en «libertad económica» en el ámbito municipal en 2019, según un índice inspirado en un ránking internacional que mide y clasifica a los municipios derivado de las políticas adoptadas por cada ayuntamiento. El estudio, elaborado por la Fundación para el Avance de la Libertad, fue presentado ayer en Madrid. Suspenden las cuatro mayores ciudades: Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla.

El Índice está organizado en cuatro grandes áreas: desempeño económico del municipio, magnitud de su plantilla, intervencionismo económico y presión fiscal. Incorpora diecisiete indicadores para las cincuenta ciudades más pobladas de España y se basa exclusivamente en datos publicados por los propios ayuntamientos, la Administración central y otras fuentes. Para mantener la neutralidad evita incorporar elementos sobre los que los consistorios carecen de capacidad decisoria, por lo que no se incluyen factores autonómicos ni estatales.

Como principales conclusiones para 2019 subraya «el discreto desempeño» de casi todas las ciudades analizadas, ya que sólo tres de ellas superan los sesenta puntos sobre cien, que reciben la etiqueta de «libertad económica moderada»: Alicante, Almería y Castellón.

Alicante, segunda el año pasado, lidera esta vez el ránking al «producirse un cierto retroceso» en Almería. El cuarto lugar es para A Coruña, pero ya en la franja de «libertad económica aceptable» que incluye a un total de veintiocho ciudades.

Entre las diecisiete ciudades que suspenden y ocupan la franja de «libertad económica insuficiente» están las cuatro mayores ciudades del país por población: Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla.

Según esta fundación, las ciudades tienen ante sí el reto de reducir los altos niveles de endeudamiento municipal donde aún persisten; contener el gasto público y la contratación y reducir, en la medida de su capacidad normativa, la tributación local. Recomienda a los ayuntamientos prescindir de empresas municipales y desmunicipalizar, a través de concesiones, los principales servicios para que los presten empresas profesionales, con mayores estándares de calidad. Para ello considera conveniente introducir elementos de competencia entre proveedores externos.