Alicante aprueba las actas en una última sesión de mandato que dura dos minutos

Los concejales se despidieron ayer en la última y breve sesión de mandato antes del pleno de investidura de este sábado. / lp
Los concejales se despidieron ayer en la última y breve sesión de mandato antes del pleno de investidura de este sábado. / lp

Se pone fin a la legislatura más convulsa que ha vivido el Ayuntamiento en el periodo democrático con tres gobiernos distintos

EFEALICANTE.

Los 29 concejales del Ayuntamiento de Alicante elegidos en las elecciones de 2015 celebraron ayer el último pleno de un mandato convulso y lleno de cambios que terminó con una sesión de carácter especial de contenido puramente administrativo.

El pleno se desarrolló en menos dos minutos, sin intervenciones ni debate, ya que en el orden del día sólo figuraba la aprobación de las actas correspondientes a las tres sesiones plenarias precedentes celebradas el 16, el 25 y el 30 de abril (la primera y la última, también de carácter extraordinario).

Fuentes municipales precisaron que la convocatoria obedece a la necesidad de completar ese trámite administrativo antes de que se constituya la próxima corporación municipal surgida de las elecciones municipales del 26 de mayo, en el pleno previsto para este próximo sábado, 15 de junio.

Con la sesión, de la que se ha ausentado la portavoz de Cs, Yaneth Giraldo (al asistir al pleno de investidura en Les Corts Valencianes por su nueva condición de diputada autonómica), se pone fin a uno de los mandatos más convulsos que ha vivido el Ayuntamiento de Alicante en el periodo democrático actual, ya que se han sucedido hasta tres gobiernos distintos.

Tras las municipales de 2015 se constituyó un pacto tripartito entre PSPV-PSOE, Guanyar y Compromís, con un bloque de 15 concejales, que dio la Alcaldía al socialista Gabriel Echávarri.

Ese pacto se rompió en noviembre de 2017 por las diferencias entre los tres socios y la negativa del primer edil a dimitir en un primer momento tras ser investigado en dos causas distintas: el supuesto fraccionamiento de contratos del llamado 'caso Comercio' y el despido presuntamente irregular de una trabajadora municipal.

Entre noviembre de 2017 y abril de 2018, los socialistas gestionaron en solitario, con sólo seis concejales de los 29 que constituyen la corporación.

La dimisión de Echávarri por su procesamiento en ambas causas judiciales acabó produciéndose en abril de 2018 lo que dio pie a la elección de Luis Barcala (PP) como nuevo alcalde, al tratarse del candidato de la lista más votada en las municipales de 2015.

La candidata socialista logró el apoyo de 14 concejales (los de PSPV-PSOE, Guanyar y Compromís) sin reunir la mayoría absoluta requerida para ser investida alcaldesa: 15 votos entre 29 posibles.

El escrutinio de las elecciones municipales de hace cuatro años deparó un pleno compuesto por 8 ediles del PP, 6 del PSPV-PSOE, 6 de Guanyar, 6 de Ciudadanos y 3 de Compromís.

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