Alejandro Alfaro cree que se adaptará rápido a jugar en Segunda División B

Javier Portillo y Alejandro Alfaro se dan la mano sobre el césped del Rico Pérez en la presentación oficial del futbolista. / hércules cf
Javier Portillo y Alejandro Alfaro se dan la mano sobre el césped del Rico Pérez en la presentación oficial del futbolista. / hércules cf

El futbolista destaca que es un sueño coincidir con su hermano en el mismo vestuario y recalca que llega al Hércules tan motivado como siempre

B . CLIMENT / EFEALICANTE.

Se trata de uno de los fichajes más destacados del Hércules. Alejandro Alfaro llega tras catorce años en el fútbol profesional, donde llegó a disputar más de cien partidos de Liga en Primera División.

Se trata de un jugador contrastado y que no teme que le pase factura su adaptación a la nueva categoría. Además, coincidir con su hermano Jesús es otro aliciente para llegar al Hércules cargado de energía positiva.

No dudó en resaltar durante su presentación oficial que llega al equipo alicantino con hambre e ilusión a pesar de estar en Segunda B, categoría en la que aparece por primera vez en su trayectoria profesional.

«Vengo con ganas de aportar cosas al equipo», dijo el jugador, de 32 años, quien llega a la entidad alicantina procedente del Córdoba.

«El que me conoce sabe que tengo la misma ilusión que cuando debuté en Primera con 18 años», dijo Alfaro, quien añadió estar «contento y feliz» por sumarse al proyecto del Hércules.

«Puedo garantizar compromiso y trabajo, aunque unos días saldrán las cosas mejor y otras peor», añadió el nuevo atacante del equipo herculano. Desde el primer día se ha integrado al grupo y quiere ser referencia en el vestuario.

En el conjunto alicantino coincidirá, por vez primera como profesional, con su hermano Jesús, algo que le llena de orgullo. «Es un privilegio poder disfrutar juntos de lo que más nos gusta», indicó.

«En casa están felices, porque mi madre en un viaje mata dos pájaros de un tiro. Siempre he tenido una relación espectacular con mi hermano», comentó Alejandro, quien indicó que aceptó la oferta del Hércules «porque es un club al que todo el mundo querría venir».

«Mostraron interés desde el principio y te sientes querido. Mantiene la base, el setenta por ciento del equipo es del año pasado año y eso, junto con los que hemos venido a perfilar cosas, es la base del éxito», argumentó el onubense. Todos los recién llegados destacan que hay una base firme.

Alfaro aseguró que no le intimidan los campos de Segunda B «porque, además de estar en Primera y Segunda, «he jugado en barro y albero» y admitió tener ganas de que comience la Liga para disfrutar del equipo.

Javier Portillo, director deportivo del Hércules, señaló en la presentación que es un «orgullo» contar con el onubense, al que definió como uno de los jugadores más cotizados de la categoría.

«Puede jugar en las tres posiciones de la media punta. Tiene más de cien partidos en Primera y de doscientos en Segunda. Espero que nos ayude a marcar diferencias en la Liga», sentenció.

La negociación no fue sencilla, hubo momentos que parecía rota, pero al final se alcanzó un acuerdo bueno para ambas partes.

El Hércules tiene completo su ataque, pero eso no quiere decir que acabe de la misma forma a finales del mes de agosto. Planagumà dispone de donde elegir con todos los puestos doblados. Sin embargo la intención del club sigue siendo reforzarse en ataque.

Javier Portillo reconoce que tiene tres operaciones abiertas que pueden cuajar para firmar un extremo izquierdo. Esa opción conlleva que Juli Cerdá deba rescindir. El jugador entrena como uno más con el grupo, pero ya sabe que no tiene sitio esta campaña en la plantilla.

El resto de fichajes deben ser Sub 23. Aunque el verano debe definir la situación de Jona Mejía. En el mercado invernal fue el fichaje referencia, pero nunca gozó de la confianza del entrenador. Al seguir en el cargo Planagumà, todos los ojos van a estar puestos durante los amistosos en la relación entre le entrenador y el delantero. Si participa y se gana un sitio, se quedará. Aunque nadie en el club elude reconocer que podría salir a finales de agosto.

El Hércules quiere acertar con los últimos movimientos, pues los consideran cruciales para el proyecto.