Echávarri se muestra dispuesto a pagar más por la limpieza si el servicio no mejora

Echávarri se muestra dispuesto a pagar más por la limpieza si el servicio no mejora

El alcalde da de plazo a la UTE de Ortiz hasta verano para renegociar el contrato y cambiarlo si el Pleno lo acepta por unanimidad

JOSÉ VICENTE PÉREZ PARDO

El alcalde, el socialista Gabriel Echávarri, está dispuesto este año a «abrir el melón» para «gastarnos más dinero» y renegociar el contrato de limpieza viaria «con tal de que la ciudad esté limpia». UTE Alicante, participada por el constructor Enrique Ortiz, es la actual titular de la contrata de limpieza viaria desde septiembre de 2013 hasta el año 2021 por un montante global de 259.362.082,76 euros (sin IVA), después de la última revisión de precios que ejecutó la Concejalía de Medio Ambiente. Fue uno de los grandes supercontratos que dejó cerrada la anterior Corporación popular, con Sonia Castedo de alcaldesa y Andrés Llorens de concejal del área.

Echávarri hizo este anuncio a preguntas de los niños que participaron este miércoles en el programa 'Díselo a tu alcalde, especial Navidad' de Radio Alicante Cadena Ser, donde varios pequeños, entre ellos la Bellea del Foc Infantil, Adriana Nicolás, se convirtieron en miniconcejales y realizaron sus preguntas desde su escaño en el Salón de Plenos del Ayuntamiento.

El primer edil señaló que lo primero es «vigilar» que se cumplan las condiciones de la contrata. Así, si se comprueba que el contrato «no llega» a algunas zonas o en determinadas épocas, como por ejemplo verano, plantea ampliarlo.

Explicó que se trata de un contrato complejo porque lo que se paga -4.000 euros a la hora- es porque limpien, «no porque la ciudad esté limpia». Por ello, insistió en que quiere hacer un contrato «para que la ciudad esté limpia» y «si hay que pagar se paga porque la percepción de que Alicante es una ciudad sucia no se puede permitir», tal como reflejaron alguno de los niños participantes en el programa de radio.

Al respecto, apuntó que aunque el contrato está cerrado hasta 2021 «si es para mejorar» cree que entre todos se puede renegociar. En todo caso, destacó que debe haber «consenso» para que esto no se utilice de forma «partidista» y su aprobación se llevaría a Pleno. «Si todo el mundo está de acuerdo lo hacemos y si no, que dejen de decir que la ciudad está sucia», agregó, para añadir que está aportando «soluciones».

Por el momento, desde el área de Medio Ambiente, gestionada por el edil de Guanyar Víctor Domínguez, «no se ha planteado cambiar la estrategia» de relación que mantienen con la contrata de limpieza, manifestó el concejal a este periódico. No entró a valorar las declaraciones del regidor alicantino.

Los técnicos del departamento están en «exprimir el contrato al máximo y auditar las partidas que dan más beneficio a la empresa y las más deficitarias» para optimizar el servicio «sin que ello implique aumentar los gastos», puntualizó. En cuanto a las sanciones a la empresa por incumplir el pliego de condiciones anunciadas por el concejal, el mismo Domínguez explicó en el Pleno a una pregunta de Ciudadanos que se les había multado con 35.000 euros.

Domínguez no descartó que pudiera producirse alguna «inversión mínima» en situaciones especiales como verano si se diese el caso, «pero no estamos en esa fase».

Y es que, pesar de que el Ayuntamiento invierte cuatro mil euros a la hora en este contrato, la limpieza urbana ha sido uno de los principales quebraderos de cabeza del tripartito desde que entró al gobierno municipal en junio de 2015.

Los tres partidos miembros del equipo de gobierno (PSOE, Compromís y Guanyar) prometieron acabar con la imagen de suciedad que, decían, presentaba la ciudad y que llevó, incluso, a un refuerzo de un millón de euros extra ya en tiempos del PP. Durante este año y medio se han ido sucediendo diversas crisis referidas a la limpieza urbana, que provocaron incluso la reprobación del Pleno a Víctor Domínguez, la más grave este verano, con la aparición de roedores en el centro de la ciudad procedentes.

El alcalde tuvo entonces que mediar para que la contrata reforzase el servicio, esta vez sin coste, en virtud del pliego de condiciones.