La Generalitat renuncia a 1.325 millones de ingresos adicionales previstos

La Generalitat renuncia a 1.325 millones de ingresos adicionales previstos

Soler atribuye la medida a la presión de Montoro aunque la Autoridad Fiscal también aprecia «incertidumbres» en la llegada de más recursos

J. C. F.VALENCIA

El Gobierno valenciano ha renunciado por escrito a los 1.325 millones de euros de ingresos adicionales que pretendía recibir a lo largo de 2016 gracias al nuevo modelo de financiación autonómica. Un informe elaborado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) y que se dio a conocer ayer revela que la Comunitat «ha eliminado el fondo de financiación autonómica en la previsión de cierre» del ejercicio presupuestario de 2016. Es decir, el Consell admite, por fin, que no percibirá esos ingresos adicionales, después de que tanto el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, como el conseller de Hacienda, Vicent Soler, aseguraran que la administración valenciana no renunciaría a esa cantidad.

Que esos 1.325 millones de euros 'pintados' en los presupuestos no respondían a ningún compromiso concreto del ministerio ya se lo había puesto por escrito meses atrás la AIReF al Gobierno valenciano. La renuncia a la cantidad, con todo, llegó cuando el ministerio de Hacienda que dirige Cristóbal Montoro trasladó al Gobierno valenciano que, o retiraba esa cantidad de su previsión de ingresos o no le aprobaba el plan de ajustes -el documento que permitió desbloquear la llegada del dinero del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA)-. Así lo admitió ayer el propio departamento valenciano de Hacienda. «El Ministerio de Hacienda obligó a la Generalitat a que en la previsión de cierre de los ingresos de 2016 no se incluyesen los 1.325 millones bajo la advertencia de que, en caso contrario, continuaría bloqueando el FLA, pero esa reclamación se mantiene como reivindicación en el texto del Plan Económico Financiero», asegura el comunicado dado a conocer ayer.

La inclusión de esos 1.325 millones en el apartado de ingresos de los presupuestos de la Generalitat de 2016 se convirtió en la medida estrella de las cuentas para el actual ejercicio. Después de que el último presupuesto del PPCV incorporara unos ingresos extra de 1.300 millones provenientes del fondo de competitividad que tampoco se concretaron -y que fueron ampliamente criticados por PSPV y Compromís-, el Gobierno valenciano formado por estos dos partidos fió la llegada de esos fondos a un hipotético acuerdo para mejorar la financiación autonómica que, obviamente, no se ha producido. La consecuencia inmediata de la desaparición de esos 1.325 millones del capítulo de ingresos debería de ser la reducción, por igual cantidad, del apartado de gastos. Pero no es así: las fuentes de la Conselleria de Hacienda consultadas por este diario explicaron que la ampliación del tope de déficit -del 0,3% al 0,7%- unido a los ajustes a los que el Consell sí que se comprometió por escrito (78 millones más otros 92 de retenciones de crédito) reducía a poco más de 700 millones el impacto de eliminar del capítulo de ingresos los 1.325 de la financiación.

¿Y esos más de 700 millones? La Conselleria de Hacienda no pudo concretar ayer el detalle de cómo se equilibra el presupuesto. Sí subrayó, no obstante, que no se producen nuevos ajustes.

Impuestos y tasas

Pero el informe de la AIReF ofrece una pista de cómo aparece ese dinero. El informe que se hizo público ayer alude a que «se aprecian incertidumbres en otras partidas de ingresos que la CA ha corregido ligeramente al alza, tales como el ITPyAJD, tasas, resto de transferencias corrientes y de capital». Es decir, revela que lo que ha hecho el Consell ha sido hinchar el capítulo de ingresos, en concreto los que corresponden a Transmiciones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados -es decir, los que gravan la actividad inmobiliaria-, así como las tasas. ¿Cuánto? Las fuentes consultadas por este diario señalaron que el Consell ha elevado en unos 400 millones su previsión de ingresos por impuestos, y en otros 300 la correspondiente a las tasas.

¿Qué significa eso? La mejora de la actividad económica en 2015 permitía, es cierto, revisar al alza las previsiones de ingresos ligadas a la actividad económica. Eso es una cosa. La otra, inflar en casi 700 millones las dos partidas resulta, como mínimo, discutible. Así lo constata la propia AIReF con su referencia a la «incertidumbres».

El Gobierno valenciano quiso remarcar ayer, no obstante, que mantiene la «reivindicación política» de esos 1.325 millones de euros para la Comunitat. Con todo, la dureza del pronunciamiento emitido por la Autoridad Fiscal podría dejar en una complicada situación a la Comunitat Valenciana ante la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).