El Lucentum vuelve a disfrutar

Kaj Sherman machaca el aro defendido por el Peixegalego. :: j. p. reina/
Kaj Sherman machaca el aro defendido por el Peixegalego. :: j. p. reina

El equipo alicantino arrolla al Peixegalego y se mantiene invicto en el Centro de Tecnificación

JUAN PABLO LAORGAALICANTE

Parece que el partido de Ávila fue un accidente. Ayer, frente al Peixegalego, el Lucentum necesitó poco más de medio partido para igualar los raquíticos 44 puntos que anotó en el pabellón abulense hace tan solo ocho días. Ya lo dijo Kuko Cruza la semana pasada, antes de recibir al conjunto gallego: «El equipo ha hecho análisis y ya está preparado y con la cabeza puesta en el Peixegalego». Y tanto que los alicantinos estaban preparados, ayer volvieron a completar un magnífico encuentro en el Centro de Tecnificación. El equipo volvió a hacer gala de sus señas de identidad: un bloque de jugadores unido, una intensa defensa y velocidad para anotar a la contra, además volvió el acierto desde más allá de la línea de 6,75.

El rival no era el más adecuado para retomar el buen juego. El Peixegalego se ha reforzado bien esta temporada y llegaba a Alicante con dos victorias consecutivas. Pero este Lucentum apunta alto, esta temporada se está mostrando infalible en casa y ayer demostró que aunque es una escuadra que trabaja mucho la defensa, también puede ser un conjunto muy ofensivo. Sin tener un anotador puro, los hombres de Kuko Cruza sumaron 83 puntos ante los pontevedreses. Con un Adrian Bowie más tímido de lo habitual de cara al aro, Xavi Hernández (15) y Chuso González (14) fueron los que aportaron más puntos para ayudar al equipo a lograr su anotación más alta desde el 25 de abril, cuando llegó a los 94 ante el Bàsquet Pla.

A pesar de la alta puntuación de los locales, la victoria volvió a estar cimentada desde la defensa. La intensidad fue tanta que el Lucentum hizo 22 faltas, lo que supuso que los visitantes tirasen 19 tiros libres, pero la estadística más demoledora fue los 25 rebotes defensivos capturados por los hombres de Kuko Cruza, por los 15 que atrapó el Peixegalego.

Los alicantinos pusieron la maquinaria defensiva a trabajar en el segundo cuarto. Kaj Sherman sustituyó a Kody y el Peixegalego se encontró con un muro difícil de superar. Y es que Kuko Cruza cuenta con dos buenos pívots con condiciones diferentes. Mientras que el africano posee una buena muñeca y aporta mucho en ataque, el norteamericano es un especialista defendiendo en la pintura. Sería interesante ver a los dos a la vez sobre el parqué para ver cómo se compenetran. En el segundo cuarto, con Sherman en pista, los gallegos tan solo anotaron 11 puntos en 10 minutos.

El pívot estadounidense engaña. Con ese aire de recién despertado, se hace gigante sobre la pintura para impedir que los rivales anoten de dos. Sus primeros minutos sobre el parqué fueron impecables, no solo intimidó al ataque gallego, además lo hizo sin cometer faltas. Aunque todavía tiene que mejorar, en el último cuarto estuvo más nervioso, cometió personales y le faltó puntería, pero para ese momento, el Lucentum ya tenía el partido en el bolsillo.

Esta vez los alicantinos no dejaron que la afición, otra vez escasa, sufriera con un nuevo final ajustado. Los locales ni siquiera dieron opción a que los pontevedreses se acercasen en el marcador. Siempre con una ventaja que rondaba los diez puntos, los alicantinos manejaron a la perfección los tiempos. El único cuarto que estuvo igualado fue el tercero, en el que el Lucentum descuidó su defensa -pero no su ataque- y encajó 22 puntos. Fueron diez minutos de locura, de los que no les gustan a los entrenadores. Casi todos los ataques terminaban en canasta, pero, a pesar del ajetreo, los alicantinos salieron beneficiados. Al último cuarto llegaron con una ventaja de nueve puntos, un marcador no definitivo, que iba a poner a prueba el temple del equipo que entrena Kuko Cruza.

En el momento decisivo fue cuando el equipo mejor se comportó. Dos jugadores destacaron por encima del resto durante los últimos diez minutos: Xavi Hernández y Chuso González. El base balear hace mejor al canterano, que hasta ese momento no había estado acertado, pero en el último cuarto se lució a base de triples. Lo mismo pasó con Xavi Hernández, aunque él, además, aportó su buena visión de juego. Con ambos en estado de gracia, el Lucentum sentenció al Peixegalego, que en el último cuarto se mostró impotente, sin saber cómo parar a los locales, que no tuvieron piedad ni de su excompañero Álex Navajas, que regresó a Alicante con la camiseta del Peixegalego y se marchó lesionado.

La ventaja, que al final fue de 19 puntos, llegó a ser de 24 en los últimos minutos, por eso Kuko Cruza decidió que Luis Rueda debutase en partido oficial. El base del filial lucentino es un habitual en las convocatorias del primer equipo, pero hasta ayer no había tenido ninguna oportunidad. Tan solo estuvo dos minutos sobre el parqué del Centro de Tecnificación, pero en ese escaso tiempo demostró que tiene maneras para ser un buen director de juego en un futuro no muy lejano.